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Amigos Viajeros. Con Tal de Viajar.

Laura y Mario son dos jóvenes viajeros de Badajoz. Su blog, ContaldeViajar, está especializado en viajes y excursiones de deporte y naturaleza, sobre todo por Extremadura. Y no viajan solos, sino con Gala, su Yorkshire Terrier.

Para los que viajáis con MASCOTA pues, imprescindible el blog de Laura, Mario… y Gala.

¡Alas y Viento amigos!


 

Viajar es un sueño para todos los que tienen tiempo libre ¿verdad?
La filosofía de vida en todo viajero es muy distinta según gustos, aficiones y tipo de vida. ¿En nuestro caso? La unión de nuestras pasiones… naturaleza, animales y deportes. Todas juntas dan lugar a ContaldeViajar, un blog dedicado a conocer lugares del mundo poco conocidos y dar aún más importancia a nuestras zonas naturales.

¿Naturaleza? Nos encanta salir al monte y disfrutar de todas las estaciones, ya sea practicando algún deporte o simplemente un paseo tranquilo por bosques o zonas solitarias. Nos da igual el lugar, no nos importa la época, solo queremos desconexión y tranquilidad.

¿Animales? Gala, nuestra Yorkshire Terrier siempre nos acompaña allá donde vayamos y es la primera en apuntarse a todas nuestras aventuras. Contamos sus cuidados, peligros y actuación que seguimos en nuestras salidas con ella. Es una pieza clave ya que la gran mayoría de actividades se enfocan en su disfrute y comodidad.

¿Deporte? Somos grandes amantes de los deportes, desde voleibol o fútbol sala hasta escalada o trail running. Desde hace 3 años nos enfocamos mucho más en deportes en la naturaleza como el senderismo y algunas pinceladas de alpinismo.

Desde que dimos vida a nuestro blog, siempre hemos tenido un objetivo fundamental, dar a conocer nuestra tierra, Extremadura. Aquí no existe una cultura como en otras comunidades acerca del turismo, por lo tanto, solo son conocidas algunas zonas (muy pocas) de nuestra geografía. Lugares como Cáceres, Mérida o el famoso Valle del Jerte son lugares muy frecuentados por los turistas que visitan Extremadura, pero… ¿no hay más sitios?

Aunque hemos viajado a países como Francia, Andorra, Portugal o Italia siempre hemos pensado que como España no hay ningún sitio… (quizás nos equivoquemos) pero cuando estábamos organizando un viaje a conocer Tailandia llegó la pandemia y se llevó consigo los ahorros de ese viaje. Desde entonces nos hemos dedicado a conocer lugares cercanos a dónde vivimos (que casualmente no conocíamos) y esperamos en un futuro poder disfrutar de viajar libremente.

A la hora de organizar nuestras salidas tenemos en cuenta 4 aspectos:

1.Tipo de viaje. Aquí siempre tenemos la duda de “playa o montaña” ya que Laura es muy de playa y Mario muy de montaña, aunque sabemos al final convencernos y dar nuestro brazo a torcer.
Elegido el tipo de viaje que vamos a hacer, toca lo más importante, comenzar a ver sitios de nuestra famosa lista de viajes pendientes 📝

2.Tiempo. Menuda odisea esto de la estancia… ¿7 días, 14 días, fin de semana? ¡Si por nosotros fuera nos quedábamos de por vida!

3.Presupuesto. Lo más importante y por lo que se rige al final todo. ¿Dinero? Pues depende… somos gente joven que acaba de terminar sus estudios (Laura en Educación Infantil y Mario en Actividad Física) por lo tanto dependemos de los ahorros y de los trabajos temporales.

4.Actividades. ¡Lo que más disfrutamos! Una vez que tenemos todo lo anterior claro, comienza lo divertido. ¿Visitas a museos? ¿Rutas senderistas? ¿Kayak? ¿Rutas gastronómicas? ¿Escalada?…etc.

¿Listos para descubrir lugares mágicos?

Este año 2021 estamos llevando a cabo un súper proyecto de entrevistas. Diferenciamos en 3 grandes grupos entre los que hemos elegido a lo mejor de cada casa;

  • Deportistas de élite: Grandes referentes del deporte en múltiples disciplinas, jóvenes promesas que buscan alcanzar el éxito mundial, verdaderos amantes de los deportes a un alto nivel y mostrarnos una realidad de su día muy desconocida.
  • Grandes Viajeros: amantes incondicionales de los viajes, descubridores de rincones únicos y con una pasión que supera límites.
  • Crónicas de una historia: exploradores incansables, vividores de historias únicas, amantes de la vida y de disfrutar cada minuto de ella dispuestos a conocer lugares únicos y vivir mil y una experiencia para sumar a sus mejores recuerdos.

Queremos agradecer a Alas y Viento por la oportunidad de escribir en su blog de viajes y esperamos que os hayáis llevado un trocito de nosotros en estos pequeños párrafos que os hemos dedicado.

Recordar siempre “Viajar te deja sin palabras y después te convierte en un narrador de historias”

 

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Amigos Viajeros. Anna Vinyolas y Jordi Carbones. 25 países de los 5 continentes en bicicleta (2a parte)

Ya los conocéis: Anna y Jordi siguen pedaleando en Alas y Viento y en ésta, su segunda entrega de Amigos Viajeros, nos llevan por Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Europa. 

Pues no han hecho kilómetros esta gente… ¡Unos fieras! 

Gracias amigos. 


 

¡Estados Unidos!!! Hemos estado 6 veces en este inmenso país porqué nos atrae mucho su manera de vivir, las personas, la cultura, la música y, sobre todo, los parajes. Descubrir los grandes Parques Nacionales del país nos ha hecho volver una y otra vez: Gran Canyon, Monument Valley, Yellowstone, Yosemite, Sequoias National Park, Brice Canyon, Zion, Antilope, Arches… Asimismo, el Big Sur, sus míticas rutas 66 y 61, la del blues, que empezamos en Chicago y seguimos por Sant Louis, Nashville, Memphis y New Orleans. Sin embargo, para nosotros el viaje estrella como cicloturistas fue conocer sobre las 2 ruedas algunos de los territorios de Alaska. ¡Qué tierra! ¡Cuánta naturaleza, los osos, los alces, los tramperos, los lagos…! Pisar y visitar el Denali National Park, plantar la tienda en lugares inhóspitos….

Gracias a la invitación de unos amigos canadienses uno de los viajes lo empezamos a pedalear desde el Québec (Canadá), cruzamos la frontera con Estados Unidos para conocer los estados del noreste y así disfrutar de los parajes de Vermont y los hermosos faros de la costa en Maine y los bosques de New Hampshire.

Otra gran experiencia fue disfrutar del verano de allí, aquí era invierno, para conocer la isla sur de Nueva Zelanda. Nuestro punto de salida y retorno fue Christchurch, a poco tiempo después del gran terremoto del 2010, y donde vivimos uno de escala de Ritcher de 4,8. La tierra de los maoríes nos reveló lugares asombrosos como una de las playas más misteriosas de Nueva Zelanda como es la de Koekohe. Salpicada de piedras que parecen huevos gigantes, esta playa ha inspirado numerosas leyendas maoríes en torno a su origen. ¡Hay rocas esféricas de hasta dos metros de diámetro! Recorrimos al lado de grandes lagos de aguas muy transparentes y turquesas procedentes de los glaciares… Desafortunadamente, no pudimos ver ningún kiwi, el ave, que no vuela, declarado símbolo nacional del país.

Por Europa del Norte hemos hecho muchos kilómetros en Dinamarca, Noruega, Finlandia (donde entramos hasta St. Petersburg (Rusia), para conocer estos países amantes de la bicicleta y el ecologismo.

Un bonito reto cicloturista fue el año que decidimos empezar nuestro viaje con bicicletas en la capital de Bulgaria, Sofía y, desde allí, cruzar Europa hasta llegar a Cataluña pasando por los países de las montañas de los Balcanes (Serbia, Bosnia y Croacia), Eslovenia, Italia y Francia. Fueron 3300 Km ciclados para descubrir una Europa desconocida para nosotros y donde los perjuicios que tenemos de estos países del Este nos cayeron enriqueciendo nuestras almas. Nos gustó tanto que el año siguiente decidimos volver para conocer más de Europa y, así, aterrizamos en Estambul (Turquía) hasta alcanzar la frontera búlgara y cruzar Rumania, Hungría y Eslovenia terminando en Milán (Italia). Nos deleitamos conociendo estos países llenos de gente generosa, amable y atenta a nuestras necesidades. Además, de ser lugares ideales para explorar el histórico y rico legado cultural de estos países vecinos.

El año pasado con la pandemia del COVID19 en España, y en todo el mundo, decidimos hacer el viaje cicloturista por el norte de España, saliendo desde casa en Banyoles llegandi hasta Finisterre (Galicia), continuando hasta Sevilla y cruzando Portugal de norte a sur por la costa Atlántica descubriendo Oporto, Lisboa y magníficos pueblos de la costa. Nos sentimos muy afortunados de poder recorrer los parajes naturales de estas tierras tan diversas y, al mismo tiempo, tan cercanas, deleitándonos con las buenas comidas de las diferentes comunidades que cruzamos, del fado en Lisboa, de los acantilados de la costa Atlántica, de las altas montañas en los Pirineos Catalán y Aragonés, de magníficos ríos, de pueblos blancos y de estupendas personas que nos guiaron y ayudaron en todo momento.

Y aquí llega el final de este recorrido sobre las bicicletas. Deseamos que hayáis disfrutado de “visitar” a golpe de pedal algunos de los rincones del Mundo que nos han marcado gracias a todas las experiencias vividas encima de la bici. Todo ha sido gracias a ella, a nuestras piernas y a nuestros deseos imparables de conocer esta Tierra en la que habitamos, tanto desconocemos y más vamos amando y queriendo cuidar cada vez que volvemos de una nueva aventura cicloturista.

¡Hasta pronto!

Jordi y Anna




Amigos Viajeros. Anna Vinyolas y Jordi Carbones. 25 países de los 5 continentes en bicicleta (1a parte)

Ana y Jordi cada año, por vacaciones, suben una bicicleta a un avión y se largan a pedalear por todo un país con los más variados objetivos pero siempre con el mismo denominador común: Naturaleza

Sus aventuras hasta ahora han dado ya mucho de sí por lo que hemos decidido que esta vuelta al Mundo en bicicleta merecía 2 jueves de Amigos Viajeros, este y el del próximo mes de junio. Aquí tenéis la primera entrega:


 

Hola, amigos y amigas amantes del blog de “Alas y viento” de Nacho Rovira!

¿Tienes ganas de sentir el viento en tu cara, de sentir la libertad que te da una bicicleta? ¿Quieres descubrir poco a poco los territorios por dónde vamos a pasar? ¿Te gusta la improvisación de no saber dónde dormirás la próxima noche cuando te levantas por la mañana? ¿Te ilusionaría dormir en un bosque o debajo las estrellas en un desierto o al lado de un glaciar?

Si has respondido sí a algunas de estas preguntas te invitamos a viajar en bicicleta con nosotros a través de nuestras experiencias vividas durante más de 20 años.

Nos presentamos: somos, Jordi, de 51 años, y Anna, de 46 años, y vivimos en Banyoles, en la provincia de Girona en Catalunya (España). Somos una pareja de viajeros cicloturistas que amamos viajar y, sobre todo, conocer el mundo sobre dos ruedas. Ya desde antes de conocernos cada uno hacia sus viajes cicloturistas… Y la Vida nos unió para compartir experiencias sintiendo momentos muy especiales (tanto los buenos como los no tan buenos) con nuestras inseparables bicicletas. Ser viajero sobre la bici nos enriquece en cada viaje porque nos permite conocernos mejor a nosotros mismos y reconocer nuestros límites. También nos ofrece la posibilidad de aproximarnos más a las personas de los lugares por donde pasamos y nos libra de tener que llegar a un sitio concreto para pasar la noche ya que somos autosuficientes con la tienda y los utensilios para cocinarnos la comida. El camino es nuestro objetivo, no el punto de llegada. Hasta ahora ya llevamos más de veinte viajes compartidos por los cinco continentes sobre dos ruedas y hemos pedaleado en veinticinco países con un tiempo de un mes o cinco semanas en cada viaje. Nuestras “vacaciones” de verano se convierten en un “viaje de aventura sobre la bici”.

Para decidir cada viaje lo hacemos con la curiosidad de descubrir, a través de nuestros propios ojos y nuestras vivencias, ese lugar desconocido dejando a un lado los estereotipos que nos influyen tanto antes de descubrirlo por uno mismo. También por instinto, por observar bellezas de la naturaleza, por interés cultural…

Por ejemplo, el año que decidimos descubrir Madagascar a golpe de pedal surgió al leer un artículo en un periódico del escritor Xavier Moret donde explicaba la pérdida de fauna y la deforestación que sufría la isla y con ello la fragilidad de los baobabs. Eso nos impactó y nos hizo comprar el billete de avión para llegar hasta la capital, Antananarivo, y desde allí recorrer gran parte del territorio y poder abrazar los majestuosos árboles que bordean el camino de tierra entre Morondava y Belon’i Tsiribihina, en la región de Menabe, al oeste de Madagascar. Fue un viaje muy especial con sus contrastes africanos, la sencillez con la que vivía la población y desgraciadamente, en algunas partes, con una extrema pobreza.

Para el viaje a Japón nos guió la ilusión de conocer un nuevo universo y cultura. Nos sorprendió la naturaleza, los templos, la amabilidad y el respeto por las bicicletas de los conductores de camiones y coches.  Allí pedaleamos y dormimos bajo la falda del Monte Fuji, con monos que curioseaban al lado de nuestra tienda y no nos dejaban descansar. Aparte de poder observar con discreción geishas en la mítica ciudad de Kioto, además del paseo bajo el arco de miles de puertas torii del principal santuario sintoísta Fushimi Inari-Taisha.

A Vietnam nos llevó el deseo de disfrutar de la bahía de Halong, recórrer la isla de Cat ba y descubrir Hue, la antigua capital imperial de ese país  declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El viaje empezó por conocer Hanói y llegamos hasta Ho Chi Minh (anteriormente Saigón). Y, no nos perdimos la oportunidad de presenciar un espectáculo en su famoso Teatro de las Marionetas que actúan y danzan sobre un estanque de agua. Este espectáculo es una de las señas de identidad cultural del país pues no hay otro lugar en el mundo donde se haga de igual manera.

Para ir a Islandia nos ayudó – desafortunadamente para ellos- la crisis económica que vivían los islandeses en el año 2009 ya que la Corona islandesa bajó de valor en comparación con el Euro.  Esa situación y las ganas de conocer aquella tierra indómita nos empujó a poner la bicicleta en el avión y pedalear por esta isla fantástica, llena de naturaleza en estado puro, que puedes sentir bajo tus pies: géiseres, aguas termales, blancos glaciares, volcanes… En este país, nos extrañó mucho, encontráramos a muchos cicloturista. Es un país difícil para pedalear por su dura climatología – el viento es el peor enemigo del cicloturista- y la geografía.

Exploramos pedaleando Jordania, Siria y Egipto, después de un viaje a Turquía en solitario hecho por Jordi, ya que a él le sorprendió sobremanera la amabilidad de los musulmanes y dijo que no nos podíamos perder la oportunidad de conocer más profundamente los países árabes. Todo fue espectacular, como subir y dormir encima del Monte Sinaí, contemplar los templos y tumbas esculpidas en la montaña en Petra o ver las estrellas del desierto de Wadi Rum. Sufrimos un sofocante calor en el Mar Muerto y las personas de los pequeños pueblos que visitábamos nos invitaban en su casa casi cada noche a cenar, dormir y desayunar con toda la familia. Este viaje nos abrió la mente positivamente frente a las informaciones negativas que recibimos en los telediarios sobre estos países.

Y con eso y un bizcocho, ¡Hasta el próximo jueves de la sección “Amigos Viajeros”! Continuará…

Jordi y Anna

 

 




Amigos Viajeros. Albert Cabestany. Viajando por trabajo.

Hoy escribe en Amigos Viajeros Albert Cabestany. Él ha llamado a su post “Viajando por Trabajo” pero igual lo podía haber titulado “Viajando por deporte” porque Albert es piloto profesional de motos con un palmarés de vértigo. Ha sido campeón del Mundo trial indoor en el 2002, de España tanto indoor (2002, 2003, 2006 y 2008) como outdoor (2002). Representando a España ha sido 23 veces (¡sí, sí, 23 veces!) campeón del Trial de las Naciones, 14 veces outdoor y 9 veces indoor.

En tu caso te deseo alas, viento… ¡y casco! ¡Muchas gracias amigo!


Viajar por trabajo tiene sus ventajas e inconvenientes. Yo personalmente, me quedo mas con las ventajas. Siempre me ha gustado ver mundo y gracias a este trabajo (a parte de ser mi afición) he podido ver un montón de lugares distintos y conocer a gente maravillosa.

Es verdad que, mi manera de viajar ha ido cambiando a medida que han pasado los años. La inquietud por ver mundo creció a medida que fui haciéndome mayor, y esto también me ayudó a nivel de la competición realizándome a nivel personal.

Mis primeros viajes a las competiciones eran con una Renault Express y una tienda de campaña. Íbamos mi padre y yo a la aventura (entonces yo tenía menos de 14 años). De estos viajes también saqué muchas experiencias y me puedo sentir privilegiado de haber visto mundo ya de pequeño.

 

Después vinieron los viajes en auto caravana, otra odisea mas que me ofreció la ocasión de viajar con “la casa a cuestas”. Aunque realmente, cuando descubrí el hotel…

En seguida que me lo pude permitir, vendimos la auto caravana y decidimos desplazarnos en furgoneta (hasta 1000 km de distancia) o en avión. Aquí es donde empecé a poder aprovechar mas el tiempo y poder visitar los lugares donde competía, ya que tenía libertad para poder quedarme unos días después de las carreras y volver en avión.

La competición empezaba un sábado y terminaba en domingo, antes era imposible hacer de turista, ya que nos teníamos que preparar para la competición, así que la opción era quedarme unos días después del campeonato. Aunque tampoco era tan fácil ya que a veces a la semana siguiente teníamos competición y debíamos prepararnos y entrenar y volvíamos a casa el mismo domingo después de competir.

Debo decir, que el hecho de quedarme unos días en el país después de las competiciones era en países lejanos (Japón o Estados Unidos, por ejemplo), y en el resto de los países, la mayoría europeos, ni tan siquiera me quedaba.

Para la familia tampoco era fácil, ya que como he mencionado, las competiciones eran en fin de semana, y lo normal es que en fin de semana la gente no trabaje. Pero una ventaja de hacerlo en fin de semana es que durante la semana podía ir a recitales de música de mis hijas, llevarlas al colegio y pasar las tardes con ellas, y eso no todos los padres lo pueden hacer. Además, siempre que podía ellas venían los fines de semana a animarme en el trial. Al final era un fin de semana en familia.

 

Lo que conozco mas de cada país, son los aeropuertos y la zona en concreto donde competíamos, ya que esta modalidad de moto necesita estar en zonas montañosas lejos de las ciudades o pueblos.

Una de las mejores cosas de viajar por trabajo es el hecho de conocer a gente de diferentes países, de aprender su idioma (gracias a mi trabajo he aprendido inglés, italiano y francés), crear vínculo con el equipo y sobretodo el saber moverte por el mundo. ¡Esto no tiene precio!

Cuando a veces le dices a alguien que vas a estar unos cuantos días en Japón, ellos te contestan, “¡Qué suerte!”. Yo les digo que sí, pero no por el tema de poder viajar como ellos lo harían (que no es el caso), sino porque lo bueno que me llevo es la gente de allí, porque hay lugares que los repites cada año y al final creas un vínculo con algunas personas de ese país que perdura en el tiempo.

Así que, desde mi opinión creo que lo mejor de viajar por trabajo no es visitar mundo, sino el conocer el país de otra manera que la de turista, conociendo a gente, el idioma, la comida y sentirme como en casa.

 

 

 

 




Amigos Viajeros. Jordi Salat. Los viajeros de mi vida.

He conocido a Jordi Salat con ocasión de la exposición de mi colección de Mascaras del Mundo en Amics UNESCO Barcelona.

Jordi es un espíritu inquieto, de carácter intelectual, autodidacta y siempre rodeado de libros. Está ahora ocupado en la creación de un grupo que denomina Amics De California i Catalunya, en un montón de proyectos de promoción de diálogos y opiniones y en un nuevo libro sobre mitos viajeros cuya edición espero con ilusión.

Aquí os dejo su aportación a esta sección de Amigos Viajeros. Gracias Jordi.


 

Los viajeros de mi vida

Recuerdos y reflexiones cuando ya ha pasado el tiempo

Más allá de la exposición de lugares y vivencias de mis viajes personales, reflexionaba yo, cumplidos ya los setenta, sobre los viajeros  de los cuales he tenido noticia a lo largo de mi vida, sus viajes, sus inquietudes, sus objetivos, su fé, sus vivencias y las huellas que han dejado en mí, en mi alma, en mi personalidad, a veces en forma de recuerdos, a veces en forma de emociones y vivencias interiores, así como, significativas, espectaculares y bellas imágenes  de los exteriores del mundo físico y material por el cual viajaban.

En cierto modo, leer sus libros y sus historias también me ha hecho ser viajero incluso antes de viajar. He viajado sin moverme del lugar en el que me encontraba. Viajar, me pregunto: ¿qué clase de experiencia es y qué aliento induce al movimiento del cuerpo en el espacio material exterior y del alma en el espacio espiritual interior? Porqué a mi entender, hay dos clases de viajes: el exterior y el interior.

Las reflexiones me llevan hasta el origen, lugar en el que nos encontramos cuando llegamos al infinito, (cuánto más lejos vamos, más cerca estamos del origen) y en el origen, los mitos cosmogónicos, de Abel y Caín: Abel el pastor, el viajero; Caín, el agricultor, el sedentario. Una dialéctica de la Creación.  Los viajeros y las sedentes dos actitudes naturales en los seres humanos.

Las letras hechas palabras pueden tener el mismo efecto alentador que el viento bajo las alas o contra las velas de los veleros. Y me pongo a escribir mientras escucho la música y las canciones que compuso Neil Diamond sobre el libro Jonathan Livingston Seagull, escrito por Richard Bach. Volar, abriendo las manos, mostrando el pecho en el que habita el corazón amoroso y mirar con los ojos de la cabeza en la que habita el cerebro racionalista que analiza los pensamientos, como alas, y dejarse llevar con valentía por el viento hacia un más allá misterioso mientras nos preguntamos quién sopla el soplo que nos hace sentir que somos seres vivos y parte de la Vida y el gran Ser que somos conjuntamente. Eso, creo yo, da sentido a nuestra existencia. Y, eso, es viajar. El mensaje sería atrevernos a ser lo que somos, viajeros y sedentes – que también los que viajan se sientan a descansar de vez en cuando-, y sentirnos que somos parte de todo el mundo, de toda la Creación y hacer así honor al Creador, eso también es vivir i dar sentido a la Vida.

Y, así, filosofando, reflexiono y busco en mis recuerdos, preguntándome: ¿quiénes fueron los primeros viajeros de los que tuve noticia?

He llegado a la conclusión de que los primeros viajeros de los que tuve noticia fueron los tres magos que, desde el Oriente, siguiendo una estrella del cielo, fueron hacia Occidente para encontrar a un niño recién nacido al cual consideraban era encarnación filial de una Divinidad. Cuando he llegado a esa conclusión he dudado si debía dejar constancia escrita o bien debía guardármelo para evitar juicios de personas para quienes una foto de estos magos viajeros les puede resultar fuera de lugar. ¿Viajaron? ¡Sí! Luego dejo constancia porqué la sinceridad forma parte de la moral y la ética del buen viajero. Compartir y amar son virtudes viajeras. Ser viajero es una manera de ser. Me atrevo a decir que es Ser. Los magos ofrecen obsequios, estos obsequios, fruto de un acto de generosidad, forman parte del ritual de los buenos viajeros: donar, dar-se a los demás para compartir, pasar del ser al somos. El buen viajero conoce lo esencial, no une, no impone, comparte.

Y llega a mi mente el recuerdo de un libro que leí hace tiempo escrito por otro viajero que fue de Occidente a Oriente, se trata del Viaje a Oriente de Herman Hesse. Este libro cuenta el proceso que lleva a los protagonistas hacia el descubrimiento de una Realidad hasta entonces desconocida. Es un viaje fantástico que tiene como objetivo encajar a los seres humanos en una dimensión que está ubicada más allá del tiempo y del espacio en un Todo en el que somos compartiéndonos. Cito la frase del pensamiento budista hindú que dice: Y Dios dijo, quiero ser muchos.

Siguieron otros que llamo los viajeros de la fe, puesto que éste era su móvil, como lo fueron los apóstoles y misioneros cristianos, así como peregrinos de diversas religiosidades que viajaban a sitios concretos para rendir culto a monumentos megalíticos, vírgenes negras, una piedra negra como el caso de la Kaaba y edificios arquitectónicos diversos, con columnas i estatuas, considerados templos.

Uno de ellos fue Moisés el cual viajó desde Egipto a la tierra dónde habitaban los camitas, hijos de Cam, los cuales estaban sujetos a la maldición de Noé que los condenaba a no poder gozar de soberanía política según se puede leer en la Biblia en el Génesis 9:25. Y Moisés viajó siguiendo las instrucciones de Jahveh, que a su vez también viajaba en una nube que era grisácea de día y fosforescente de noche. Me resulta paradójico que para viajar Dios necesite una nube que cambia de color según si es día o noche. Me lo planteo ahora, de niño no me lo planteé.

Y, así, siguiendo el hilo de mis recuerdos, llegué a un viajero que ha cautivado mi atención durante más de cincuenta años hasta el punto de que he leído más de cien libros sobre él, incluyendo los dos más significativos, como son Diario de a bordo y El Libro de las profecías. Se trata de Cristóbal Colón, otro viajero de la fe. Después de leer sus libros y el del historiador peruano Luis de Ulloa y Cisneros, editado en Paris el año 1927 con el título de Christophe Colomb catalan: la vraie genèse de la descouverte de Amérique, llegué a la conclusión de que era catalán, de origen occitano, terciario franciscano y noble belónida de los reinos de la Corona de Aragón. Con él descubrí que viajar puede resultar peligroso ya que puedes descubrir cosas que un mal poder que regenta el mundo quiere mantener ocultas. Viajar es descubrir, conocer, mostrar, dar testimonio. Leer libros de viajes también puede ser peligroso. Viajando se descubre la Verdad, leyendo también. La Verdad es viajera, puede cambiar de formas. Hay quién ha predicado que el amor a la Verdad es el más alto amor que se puede sentir para viajar hacia lo Transcendente, el Más Allá. Éste es para mí el Gran Viaje de esta Vida.

Los viajeros pueden acabar en la cárcel porqué “descubren” para ellos mismos y para las demás cosas que alguien, que no ama la Verdad ni la Realidad quiere mantener ocultas.  “Colom” fue encerrado en una cárcel del reino de Castilla. Otro viajero como fue Marco Polo, fue encerrado en una cárcel también, en su caso de Génova o Venecia, y también como “Colom” escribió un libro, en el 1298, que dictó en la cárcel a un tal Rustichello de Pisa el cual lo escribió en lengua provenzal, langue d’oc o occitano, con el título original de Le divisament du monde, posteriormente como Livre des merveilles du monde, o Il Milione. Se le ha traducido y dado a conocer como Libro de las maravillas.

Otro viajero, Miguel de Cervantes, terciario franciscano como “Colom” escribió un libro sobre uno de los viajeros más famoso del mundo, El Quijote o Quixot, y también fué encarcelado.

He tenido constancia de muchos viajeros a lo largo de mi vida que han escrito libros y han acabo en la cárcel o han tenido que viajar al exilio de su lugar de nacimiento, o del lugar en el que habitaban y en el cual se habían integrado, conocedores de que el Todo está en la esencia de la diversidad, de forma natural.

Escribo sobre los viajeros que he tenido noticia a lo largo de mi vida. Hablo de ellos. Sus viajes me han enseñado, gracias a ellos he conocido cosas de la Existencia y de la Humanidad. He seguido las huellas de los viajeros he tomado consciencia de las reflexiones que me han sugerido. Detalles que quedan encriptados, que a unos les pasan desapercibidos y a otros no,  y que son percibidos por éstos quizás porque tienen aquel don que Ramón Llull llamó el afatus o facultad de entender. ¿Dónde se encuentra esta facultad? Con sus vivencias, he reflexionado sobre el Ser y el sentido de la Vida, sobre el viento que sopla en el espacio, la esencia del soplo y la identidad del Soplador. Seguiré viviendo, seguiré viajando, seguiré leyendo, seguiré escribiendo. Seguiré conociendo viajeros a lo largo de mi vida, de hecho, he conocido algunos de los que tendré que hablar próximamente. Seguiré viajando y contaré mis propias experiencias, seguiré viviendo la vida, que me hace seguir viviendo y descubriendo una Existencia en la que existo, en el Ser que soy siendo.

 

Foto: Jordi Salat

Mosaico iglesia Sant’ Apollinare il Novo de Rávenna (La Romaña. Italia)

Detalle del Mapamundi del portugués Domingos Teixeira de 1573[1].

[1] Se observan en América, escudos con palos rojos sobre fondo amarillo como los que corresponden al Condado de Barcelona, reino de La Provenza (Occitània) y los reinos de la Corona de Aragón. Dicho simbolismo en forma de columnas lo encontramos también en Palmira, en Mesopotámica, en Ur de Caldea tierra camita, en el culto a divinidades como Baal i Astarteh haciendo referencia a los cuatro elementos de la Creación: aire, agua, tierra y fuego.

 

Bandera de Occitania (Actualmente incorporada a Francia)

 

Bandera de la ciudad de Pisa en la Romaña (Actualmente incorporada a Italia).

Jordi Salat (20/11/2020)

[email protected]

www.vernaclistes.blogspot.com

www.jordisalat.wordpress.com




Amigos Viajeros. Sandra Bisbe. Guías Turísticos.

Pensaba el otro día en los guías que me han hecho descubrir el Mundo y que ahora, con la pandemia, deben estar pasándolo muy, muy mal. Su medio de vida, el turismo, no está en crisis, no ha disminuido drásticamente… simplemente, ha desaparecido. ¿Qué será de ellos?

Anastasia que me guió por el lago Inle en Myanmar, Eberth, con el que accedí a la Ciudad Perdida en Colombia, Philip, de Nanyuki, que me llevó a la cima del Monte Kenia, Anh Tuang de Ha Giang en Vietnam, que me hizo descubrir una verdadera Terra Incógnita…

Quiero pensar que en esta situación han descubierto otras formas de sobrevivir.

Repite visita a Alas y Viento Sandra Bisbe, Guía Turístico en mi querido Empordá a quien tengo el orgullo de llamar amiga. Ella se siente embajadora de mi tierra, y lo es, pero le he pedido que de voz aquí a todos los guías turísticos del Mundo para ofrecerles mi pequeño homenaje y mandarles un enorme abrazo y toda la fuerza para superar esta dificilísima época de pandemia.

Ya le tenemos al bicho el pié en el cuello.

¡Ánimos gente!


¿Y ahora qué?

Pues a seguir luchando, Nacho. Hace unos meses no lo habría dicho, pero tengo muchos proyectos en mente. La mayoría a largo plazo, pues la pandemia todavía no nos deja trabajar con facilidad. Tengo que admitir que este parón, al que todos nos hemos visto obligados, me ha hecho reflexionar muchísimo. Perder toda la temporada 2020 y parte de la del 2021, la inseguridad del autónomo me ha llevado a plantearme colgar las botas y buscar la “seguridad” de un trabajo asalariado.
Pero con el tiempo, me he dado cuenta de que ¡me gusta tanto mi profesión! ¿que otro trabajo te da la posibilidad de estar en contacto directo con la naturaleza, de respirar aire puro, de conversar con gente de otras culturas que nos visitan y aprender de ellas, de dar a conocer historias apasionantes de los lugareños, de andar y andar y disfrutar de nuestro paisaje, y sentirse bien, muy bien.

Soy Guía Turístico y lo digo con orgullo. No es una profesión que los padres suelan recomendar. Hijo, hazte guía turístico. No. De hecho, es una profesión bastante desvalorada, incluso por el mismo sector turístico. Somos hormiguitas en un país de gigantes. La mayoría, somos pequeños autónomos y estamos solos, solitos.
Pero hoy os puedo decir que me siento muy afortunada por haber podido ejercer mi profesión tantos años y espero ejercerla muchos años más.

Así que, como te decía, tengo muchos proyectos en mente. Los que me conocen saben que trabajo como guía local. Me siento embajadora de mi tierra y como tal quiero darla a conocer de la mejor manera posible. Por eso, y mientras no pueda hacer visitas presenciales, voy a poner en marcha dos nuevas secciones en mi web; una, para aquella gente que visita esta preciosa tierra de manera individual, i otra, para aquellos que no pueden desplazarse y quieran descubrirla desde casa. También estoy en proceso de creación de un nuevo canal de Youtube dónde voy a mostraros lo mejorcito del Empordà y de la Costa Brava, al que os animo a suscribiros. Iré informando a través de mi web y de las redes sociales.
La pandemia ha sacado lo mejor y lo peor de nosotros. Vamos a aprovecharlo. Muchos ánimos a todos y mucha salud.
Un abrazo,

Sandra Bisbe i Lluís
Begur, 21 de febrero de 2021
Día Internacional del Guía de Turismo




Amigos Viajeros. Rodrigo Muñoz Azofeifa

El artículo de hoy en Amigos Viajeros nos habla de Halloween y del colonialismo culturicida.

En algunos lugares del Mundo se batalla contra tradiciones importadas por razones comerciales que sustituyen a expresiones culturales locales y que, como consecuencia, desaparecen del imaginario cultural local. En esas guerras se pierde cultura e identidad y sólo se gana consumo para beneficio de oscuros intereses comerciales.

En pocos casos, demasiado pocos, personas y autoridades apuestan por resistir contra esa nueva forma de colonialismo y, como consecuencia, el capitalismo va sumando  nuevas victorias en aras de la globalización empobreciendo el legado cultural de las comunidades.

Así, hoy día nos lanzamos con la mayor naturalidad a verdaderos delirios consumistas en el “Black Friday”, sufrimos sin dolor ataques despiadados del inglés a nuestros idiomas hasta llegar a límites casi cómicos y, con una patética facilidad, nos comemos como caramelos, nunca mejor dicho, costumbres foráneas como el Halloween que, si coinciden con tradiciones ancestrales propias, las arrasan hasta la extinción.

Con ocasión del IV Encuentro Internacional de Maestros Mascareros conocí al Licenciado Rodrigo Muñoz Azofeifa, Investigador de Tradiciones Costarricenses y una de esas personas que sí lucho, y venció, en una de esas guerras contra ese silencioso imperialismo cultural que, en su caso, amenazaba con hacer desaparecer las magníficas Mascaradas de Costa Rica. El me ha hecho el favor de explicarlo para todos los seguidores de Alas y Viento.

Gracias Maestro. Un abrazo.


 

Las Mascaradas Tradicionales derrotan al Halloween en Costa Rica

El 31 de octubre es una fecha festiva a nivel de muchos países y, en especial, en Costa Rica donde coinciden nuestras mascaradas tradicionales y Halloween aunque sean totalmente diferentes e incluso contradictorias.

Voy a iniciar haciendo una referencia a cada una de estas costumbres para justificar el título de este artículo.

Lo primero que quiero aclarar es que no hay ninguna relación entre  el Haloween y las mascaradas tradicionales, ninguna  manifestación cultural de identidad, sincretismo ni tampoco raíces comunes. …“Halloween es una fiesta que empezó a entrar al país, Costa Rica, en los años sesenta y a mediados de los años ochenta se centra en los ámbitos sociales, el fenómeno del mercado y el poder adquisitivo en los años noventa del comercio Tico porque el ser humano tiende a ser imitador”. “Hemos sido por muchos años bombardeados por una serie de costumbres y tradiciones mediante el comercio que vienen de afuera, una aculturación que, de forma acrítica, hemos adoptado dentro de nuestra cultura”.

Cuando hablamos de aculturación estamos hablando de un proceso de imposición cultural, donde empiezan a intervenir actores ajenos al grupo social limitado al que pertenece el sujeto. Hoy en día nuestros jóvenes, y no solo los occidentales, visten, comen, escuchan, leen, ven y aprenden como los estadounidenses. En nuestro país, como en el resto del Mundo, no hay día que no haya referencia a lo que ocurre en Estados Unidos… Esta influencia es tal que hemos llegado a suplantar muchas de nuestras propias costumbres por aquellas que más nos atraían de ese país. Es un fenómeno muy particular ver como, al pasar a costumbres ajenas que van tomando cada vez más presencia, se va hacia la pérdida de la identidad cultural excediendo del  local conocimiento de otras culturas.

La fiesta “Halloween” comenzó con los antiguos celtas y fue adoptada en toda Europa. Se celebraba hace más de 3.000 años en las etnias celtas, un pueblo guerrero que habitaba zonas de Irlanda, Inglaterra, Escocia y Francia. Esta fiesta fue bautizada con la palabra gaélica de “Samhain” (el significado etimológico es “el final del verano“). Esto es porque durante esta celebración se despedían de Lugh, dios del Sol.

El Día De la Mascarada Tradicional en Costa Rica es una rica expresión de arte popular que fusiona la herencia cultural indígena, española y de otros pueblos. El uso de las máscaras en las culturas amerindias ha sido generalizado y asociado a sus prácticas ceremoniales. Estas celebraciones se mantuvieron en América con la evangelización acompañadas de fiestas de gigantes, cabezudos y caretas .En específico en Costa Rica se inició la tradición en Cartago, y la escenificaban en ocasiones especiales como la Semana Santa, Navidad, Cuaresma y las fiestas de moros y cristianos. Fue así como surgió el cristianismo festivo. Luego, en 1820, surgen con institucializacion de la Virgen Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, muy ligada con las personas humildes y creyentes de milagros y favores. En 1977 se dejan de realizar estas fiestas debido a la prohibición por la Iglesia al considerarse contrastaba con las festividades religiosas.

Fue en el año de 1995 cuando tomé la decisión de, en el cargo de Promotor de Cultura, asumir la tarea de rescatar de nuevo esta tradición de las mascaradas tradicionales en Cartago. Era muy preocupante ya entonces que la juventud de nuestro país había olvidado las mascaradas y había un influencia bastante fuerte en el comercio y las discotecas de bailes de celebrar el Halloween. Esta preocupación coincide en intereses con la iniciativa del Ministerio de Cultura y Juventud siendo Ministro don Arnoldo Mora, con un equipo de técnicos, quienes escuchan el clamor de los sectores de cultura popular. Fue así como prepararon un documento  mediante el  Decreto Ejecutivo N° 25724, declarando  el 31 de Octubre Día Nacional de la Mascarada Tradicional Costarricense.

El Decreto destaca que la artesanía mascarera costarricense, presente en las diferentes actividades culturales, constituye un elemento importante para la educación y recreación de nuestro pueblo. Al año 1997 quedo publicado y queda en firme;  con este fundamento se  inicia  la investigación sobre la historia de las mascaradas en la provincia de Cartago, en especial respecto a las actividades  de las mascaradas que se habían desarrollado desde 1824 a la fecha. Pretendí al inicio  autenticar lo nuestro mediante los creadores, lo autóctono desde lo religioso y cívico de las diferentes eventos de acuerdo a las  épocas promoviendo esta manifestación para que volvieran las mascaradas a Cartago e incentivando a las nuevas generaciones para que asumieran esta fiesta. Y es así como se fue adquiriendo conciencia y mayor participación, en especial de la niñez y la juventud,  de una madurez sobre la importancia de preservar y difundir la realización de mascaradas como símbolo de expresión cultural. El Colegio Universitario de Cartago respaldó esta  iniciativa para lo cual se genera un proyecto  estratégico cultural, primero en Cartago y luego a nivel nacional, con el objetivo primordial de promover el conocimiento de las diferentes manifestaciones culturales existentes en el país como “un aporte dirigido a recuperar y consolidar la identidad cultural del ser costarricense”

Recuerdo que hace veinte años, cuando nadie se había interesado en este rescate ni tampoco en un trabajo de investigación, fue el señor Oscar Guevara Chacón, a sus 90 años de edad, que había sido bailarín mascarero desde niño, quien me guió y me llevo con los mascareros Avelino y Guillermo Martínez , y fue así como nació la estructura de este proceso. Fui documentando toda la información de cada visita y de cada entrevista con fotografías, y luego los motivamos para que retomáramos esta tradición. Fue una labor ingente, buscando recursos, convenciendo a los patrocinadores y también al Colegio Universitario de Cartago para que asumiera este gran proyecto cultural como suyo. Impartimos charlas, talleres, conferencias, realizamos exposiciones de máscaras e involucramos al Ministerio de Cultura y Juventud para que declarara de interés cultural esta estrategia de Cartago en favor de la cultura propia. Fueron muchos los logros y las familias disfrutaban a lo grande esta tradición, con los abuelitos y papas que de niños habían vivido las mascaradas.

Fue una lucha entre el Haloween y las Mascaradas para que ese día 31 de octubre no se celebraran fiestas del Haloween. Con el Ministerio de Educación realizamos  un  gestión importante al incluir dentro de sus temarios el rescate de las mascaradas y, con el apoyo de sectores importantes de Cartago, como lo son las municipalidades y muchas organizaciones cartagineses, todos se unieron a revivir y activar la más antigua tradición festiva popular cartaginesa. También nos involucramos con sectores internacionales que nos respaldaron, como fue el Círculo de Amigos de los Gigantes del Mundo CIAG, dándonos un valor de reconocimiento por la gestión cultural y destacando nuestra labor el Municipio de Barcelona, España, al realizar una edición especial de  estampillas de  las mascaradas costarricenses.

Año a año los pasacalles del Encuentro Nacional crecieron de agrupaciones de mascaradas El Diablo, la Muerte, la Segua, la Llorona, la Giganta, el Polizonte, el Padre sin Cabeza , personajes propios de la mascarada tradicional costarricense. Su elaboración, verlas desfilar por las avenidas y calles de Cartago, permitió la expresión de tradiciones antiquísimas y poner de manifiesto el talento creativo de nuestros artesanos y cimarronas además de grupos artísticos, todos aglomerados ante el paso de las festividades mascareras que, hoy día, han dejado en el olvido a Halloween.

 

 




Amigos Viajeros. Andreu Peñalver.

Viajar en bicicleta. Eso sí tiene mérito. Contra el viento, bajo la lluvia, en el frío…  Embutido en un traje ultraestrecho tipo torero, con casco de alien aerodinámico y pedaleando cuesta arriba encima de un sillín traicionero más parecido a un instrumento de tortura mediaval que a un lugar de lógico y cómodo asiento de posaderas…

Eso hace mi AMIGO, con mayúsculas, Andreu Peñalver y a eso él y sus compañeros llaman “ocio” y “diversión”. Querido, ni así podrás hacerte perdonar tu condición de abogado 😎. Lo sé por propia experiencia.

Y ahora, en serio. Viajar en bicicleta es una de las mejores y más sufridas experiencias de viaje que pueden haber, y Andreu un amigo entrañable, un viajero impenitente, un buen ser humano y un profesional como la copa de un pino.

Que escriba para Alas y Viento me enorgullece tremendamente.

¡Gracias Andreu! Un abrazo.


 

Cicloturismo… otra forma de viajar

La verdad es que no me considero un viajero. Por unas circunstancias u otras, a lo largo de mi vida habia viajado poco. En una época, y por motivos profesionales, como Auditor Interno de una Entidad Financiera, viajé por España y conocí parte de su gastronomía, pero poco más.

Eso si, siempre me ha gustado el deporte y prácticamente toda mi vida he estado vinculado al mundo del futbol, jugando muchos años y haciendo de entrenador otros tantos.

Pero desde que dejé de practicar el futbol mi peso fué en aumento y, por el camino, conocí a Paqui, mi actual pareja, de Palafrugell de toda la vida, aterrice en tierras ampurdanesas para vivir con ella y fué aquí donde, por primera vez, probé esto de la bici para ver si me ayudaba a adelgazar.

Es curioso pero mi padre ha sido toda la vida ciclista y yo, hasta casi los 30, la había tocado bien poquito. Digo yo que algo debía llevar dentro porque, desde que empecé a “andar” con ella y hasta el día de hoy, me he vuelto un apasionado. En un primer momento hice mucho “mountain bike” y luego incorporé la bicicleta de carretera. Ambas me apasionan pero, la de carretera, ufff, la de carretera tiene algo que te toca la fibra.

La bicicleta me permitió en sus inicios conocer la provincia de Girona en profundidad. Algo había visitado antes de venir a vivir pero ahora, gracias a la bicicleta, la conozco de arriba abajo. Me aficioné a salir habitualmente con ella, me hice socio del Club BTT Palafrugell  y empecé a realizar salidas organizadas con el Club.

El 8 de mayo de 2011 fué mi primera experiencia cicloturista en bicicleta de carretera: Terra de Remences, en la Vall d’en Bas, una ruta fantástica de 95 km por la Garrotxa y el Ripollés. Luego se ha convertido en una clásica y la hemos hecho varios años, pasando fines de semana inolvidables en la comarca garrochina.

El 7 de julio de 2011 tuve mi segunda experiencia cicloturista, esta vez en bicicleta de montaña, con el Club de Btt Palafrugell, otro viaje fantástico a Arguedas, pueblecito a tocar a las Bardenas Reales de Navarra, un paraje semidesértico de más de 40.000 hectáreas, un espectáculo natural.

Tras estas dos incursiones en el mundo del cicloturismo ya tenía el veneno dentro y vinieron muchas más, hasta el día de hoy, haciendo cada año 4 o 5 rutas por toda la geografía española con alguna salida al extranjero.

Seguramente una de las mejores experiencias en bici, en febrero de 2012, fué la Andalucía Bike Race. Esta experiencia por toda la sierra de Córdoba, Priego de Córdoba y Jaén, durante 6 días seguidos y conociendo todo los rincones naturales de esa maravillosa tierra, olivos y más olivos, es una auténtica maravilla.

Ese mismo año hice por primera vez una de mis favoritas, y también de las más conocidas en el mundo cicloturista, una marcha en carretera en la que participan más de 8.000 ciclistas: la Quebrantahuesos, con salida en el pueblo de Sabiñánigo que, junto con su hermana, menor por distancia, la Treparriscos, adoptan su nombre de especies de pájaros. El quebrantahuesos es una especie de ave, un buitre notablemente distinto de otras aves de presa parecidas. El treparriscos, arañero o pájaro arañero es un ave que se distribuye por la alta montaña de Eurasia, incluyendo los Pirineos, los Alpes y las montañas del Altái.

La Quebrantahuesos, es una marcha de 200 km que, saliendo de Sabiñanigo, pasa la frontera de España a Francia subiendo el puerto del Somport donde se encuentran las estaciones de esquí de Candanchú, Astún y Le Somport. Luego se asciende el Col mítico de Marie- Blanque que conecta los valles de los ríos Aspe y Ossau y se vuelve a España subiendo el precioso Portalet que comunica los valles de Tena y Ossau, para rematar el día subiendo un pequeño puerto, Hoz de Jaca. La ruta de esta marcha es preciosa y su perfecta organización la ha convertido en una de las que nunca faltan en nuestro calendario cicloturista.

En abril del 2014 llegó la madre de todas las cicloturistas en cuanto a distancia: 312 Km. Si, si, 312 km en bicicleta en un solo día, más de 13 horas, para dar la vuelta a la Isla de Mallorca. Acudimos un buen numero de integrantes del Club Ciclista Palafrugell e hicimos  por primera vez la Mallorca 312 que luego repetiríamos un par de años más. La singularidad de ésta es que, en su recorrido original, da la vuelta a la Isla por toda la costa, cruzando la Serra de Tramuntana, con lo que os podéis imaginar el espectáculo visual al que te enfrentas.

Posteriormente han venido muchos más viajes. He rodado por los Monegros realizando varios años una marcha en mountain bike de más de 100 km que recorre todo el “desierto”.

También, en el 2016, viajamos una buena expedición de Palafrugell hasta Alpe d’Huez para una de las marchas más duras de Europa: La Marmotte. Es la cicloturista más mítica y dura de Europa. Sus números, 175 kilómetros y 5.100 metros de desnivel asustan, pero más lo hace el nombre de sus puertos: Glandon, Telegraphe, Galibier y Alpe d´Huez, las cimas míticas del Tour de Francia encadenadas en una auténtica etapa de la ronda francesa en la que han escrito su nombre los mejores ciclistas del mundo, desde Fausto Coppi a Marco Pantani. Una autèntica gozada para los que somos apasionados de este deporte y, a su vez, para cualquier viajero al que le guste la naturaleza. Coronar Galibier como lo hicimos es algo que difícilmente puedes olvidar.

No puedo acabar este artículo sin hacer mención de otros viajes inolvidables que nos ha permitido conocer lugares increibles: la Gran Fondo La Mussara, recorriendo más de 20 poblaciones en una región privilegiada que limita con el Mar Mediterráneo y con el Parque Natural de la Sierra del Montsant; en el recóndito pueblo de Ochagavía una villa de la Comunidad Foral de Navarra, situado en la Merindad de Sangüesa, en el valle de Salazar a 85 km de la capital de la comunidad, Pamplona, con algo más de 500 habitantes organizan una de las marchas cicloturistas más bonitas de toda España, la Irati Extrem, de algo más de 135 km con más de 3.000 metros de desnivel acumulado recorriendo toda la Selva de Irati.

Este año 2020 ha sido diferente, como para todos. Prácticamente no hemos podido hacer nada, todas las marchas han sido anuladas y el viaje que teníamos previsto para el mes de julio a las Dolomitas, esa cadena montañosa de Italia que para los apasionados del ciclismo es de visita obligatoria, ha quedado postergado. Casi diría que se trata del templo del ciclismo, pero las circunstancias provocadas por el maldito coronavirus hizo que tuviésemos que buscar un plan B. Y menudo plan B nos salió gracias a Jose Ramon Domingo, del Club de amigos The Xisconians, una colla de Barcelona que nos juntamos varias veces al año para hacer viajes con la excusa de la bicicleta. El nos organizó el “Mister”, así es como lo conocemos en la “grupeta”, una semana en Las Caldas, una aldea cercana a Oviedo. Desde allí hemos recorrido los puertos míticos de Asturias: Angliru, Cordal, Lagos de Covadonga, Mirador del Fitu, San Lorenzo, Gamoniteiru, Pajares, Cuitu Negro, Farrapona. Una auténtica maravilla, casi 700 km y más de 18.000 metros de desnivel acumulados, con unos paisajes y una gastronomía espectacular, de lo mejorcito que he conocido.

Y para acabar no me gustaría dejar de hacer mención del que habrá sido el último viaje de este año 2020 y que para la mayoría de nosotros será inolvidable. En octubre, y dadas las limitaciones de movilidad provocadas por el COVID-19, decidimos viajar con nuestras bicicletas hasta Figueras y allí hospedarnos en el Hotel Pirineos, un hostel que esta dentro de la cadena Bike friendly y que se esfuerzan por cubrir las necesidades de quienes quieren disfrutar de su estancia mientras viajan con su bici o recorren las rutas ciclistas del entorno. Todos los alojamientos Bikefriendly disponen de servicios o infraestructuras especialmente pensadas para los distintos tipos de ciclistas. Desde Figueres pudimos redescubrir el Alto Ampurdan, un auténtico paraíso ciclista: la subida al Santuario de la Mare de Deu del Mon, Sant Pere de Rodhes, Cap de Creus, Cadaques, Madeloc, Port de la Selva. Sin lugar a dudas de los rincones mas bonitos de España para rodar en bicicleta.

Y esto es todo amigos, espero que os haya gustado adentraros en otra forma de viajar, siempre teniendo como excusa la bicicleta, una de las formas más bonitas de conocer mundo. Espero y deseo que pronto podamos recuperar una cierta normalidad que nos permita a todos viajar, cada uno con la fórmula que más le seduzca, y que el año que viene por estas fechas os pueda contar muchas otras experiencias ciclo turistas y, sobre todo, lo que será sin duda el viaje del 2021, mi asignatura pendiente: ¡¡¡Dolomitas!!!!

Un abrazo para todos. Salud y pedales😊

 




Amigos Viajeros. Xavier Vizcaíno

Xavier Vizcaíno, de la vecina Figueras, en el Alt Empordá catalán, es estudiante de antropología, viajero y escritor con 2 obras ya publicadas y una nueva en el horno.

A mi, además, personalmente me impresiona y admira su trabajo como ecologista desarrollado en la Institució Altempordanesa per la Defensa I Estudi de la Natura – IAEDEN – Salvem l’Empordá, una asociación que contribuyó a la declaración de mi querido Cap de Creus como Parque Natural. En el Baix Empordá, pasado el Montgrí no acabamos de ir más allá de la declaración de Vilas Marineras.

En  la web de la institución, IAEDEN, en el último “Butlleti de tardor de 2020”, encontraréis un artículo suyo interesantísimo sobre el origen del COVID y la destrucción de ecosistemas.

Xavier es un tío con curiosidad, valiente y comprometido con sus valores, como a mí me gustan.

Salut Xavier.


 

Hola, me llamo Xavier Vizcaíno y me hubiera encantado poderme presentar como un gran nómada, de esos que se han pateado todo el planeta tres veces y vuelta a empezar. Pero va a ser que no. Sí que me considero, sin embargo, un “explorador”, pero en el sentido literal de la palabra. Lo digo porque el cuerpo no solo me pide visitar al resto de vecinos de este edificio llamado Tierra, sino que también me exige que husmee en sus cajones, armarios y buhardillas; lo hago con la aspiración de encontrar algún aspecto que ni ellos mismos supieran que existía. Es a lo que aspiran los antropólogos, y a lo que también aspiro yo mismo mientras finalizo mis estudios universitarios sobre esta materia.

Todo ello me está llevando a visitar países y regiones con un objetivo prefijado, como si estuviera montando una “expedición”, de manera que estos viajes lleguen a inspirar la trama narrativa de un libro de viajes. En este sentido he tenido la suerte de que la editorial Tushita me haya publicado ya dos libros en mi idioma: el catalán.

El primero de ellos se titula Cuba, lilla prohibida, donde me esfuerzo en presentar una visión un poco más empática y menos tergiversada sobre la realidad política cubana que la que nos suele mostrar nuestra prensa “libre”. Este libro también incluye una visión personal sobre como experimenté las religiones afrocubanas, y una descripción de su paisaje natural y humano. Durante los tres viajes, mis compañeros y yo pudimos acampar libremente con nuestra tienda de campaña donde más nos apetecía (eso cuando los cubanos y las cubanas no nos invitaban a dormir en sus propias casas, o sobre sus propias camas). Esta gran libertad nos permitió atravesar dos veces el país de este a oeste y vivir peculiares experiencias: como cuando plantamos nuestra tienda en medio de un descampado con tres aviones cazas soviéticos a medio desguazar y una barraca llena de granadas y minas antitanque, o como cuando participamos en varias ceremonias de santería y palo monte, o cuando rescaté una muñeca vudú que estaba enterrada en una playa, o cuando pude entrevistar a tres expresidiarios…

Mi segunda aventura editorial ha sido con el libro La canoa mecànica, viatjant per Panamà. Mi objetivo “expedicionario (esta vez ya como aprendiz de antropólogo) fue poder tocar con los dedos, y por primera vez, aquellos retales de cultura primitiva que aún se preservaban en ciertas comunidades indígenas. Este libro presenta, en definitiva, todo lo que pude compartir con los guna, emberá, wounaan, gnöbe-buglé…, mientras probaba de interpretar cómo sobreviven estos grupos indígenas al siglo XXI. También presento mi convivencia con el Panamá más “blanco” (el de los habitantes de la capital) y con el Panamá más “negro”, (el de descendientes de esclavos que han acabado siendo hegemónicos en ciertas islas del Pacífico). Así mismo intento describir el estado actual de los arrecifes de coral del Caribe y el Pacífico centroamericano, y el de sus bosques selváticos.

Si no surge ningún impedimento, mi tercer proyecto se titulará Desmuntant la brúixola; viatjant per Noruega, y contendrá una expedición en solitario por este país en una vieja furgoneta camper a punto de jubilar, con el objetivo de reflexionar sobre los motivos que nos impulsan a algunos a no parar de viajar y explorar, mientras pruebo de mostraros los rincones más insólitos y desconocidos de este país.

Mis dos primeros libros ya van por su segunda edición, y los podéis conseguir a través de cualquier librería importante. En caso de no ser posible, siempre me los podréis pedir a mí.

Así mismo, os adjunto el enlace a un video promocional de mis dos primeros libros de viajes.

Y mi dirección electrónica, con ganas de que me comentéis qué os han parecido.

También os envío un abrazo a todos y todas con el deseo que algún día podamos compartir nuestras experiencias viajeras.

E.mail: [email protected]

Enlace al vídeo de presentación de mis primeros dos libros:




Amigos Viajeros. Neus Collado.

Neus Collado es otra paisana viajera que ha encontrado el feliz sentido de su vida lejos de casa. Neus ha creado Evergreen Institute, una ONG en el Amazonas peruano dedicada al desarrollo sostenible de comunidades rurales. Tienen un bonito lema: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”.

Begur ha parido muchos viajeros. Cuando vuelvo aquí siempre tomo unos vinos con los padres de Neus, historia contemporánea viva del pueblo, con los que me une una buena amistad. Ojalá un día todos los begurencs repartidos por el Mundo volvieran a volcar aquí todo lo que han aprendido fuera sobre sencillez, Naturaleza, desarrollo, empatía… Falta que hacen.


Pues la verdad es que cuando me piden que comparta alguno de mis viajes siempre digo lo mismo, para mi viajar es crecer, es abrir la perspectiva con la que miras al mundo, ponerte a prueba y aprender a valorar y sobre todo conocer el arte de la empatía.

Si tengo que elegir uno de los viajes que me cambió la vida es, sin lugar a dudas, PERÚ. Han sido 6 años de mi vida a caballo entre Cataluña y la selva amazónica peruana. Un destino que no estaba en mi lista pero terminé ahí con el pretexto de hacer un curso de manipulación de fauna salvaje y me enganchó de tal manera que terminé creando una asociación sin ánimo de lucro, EverGreen Institute (www.greenstitute.org), con tal de poder seguir creciendo y aprendiendo en ese país maravilloso.

Creo que lo que más me fascinó es volver a conectar con valores que ya hemos perdido o damos por asumidos en occidente, el factor humano, el contacto y la harmonía con el medio ambiente, el dejar atrás las falsas necesidades que nos hemos creado, y volver a conectar con lo básico y esencial para vivir.

Después de pasar tantos meses conviviendo en comunidades rurales amazónicas, aprender a distinguir lo necesario para vivir, de todo lo demás.

Ir con el sol, pescar, cazar y cultivar lo que vas a comer, tiempo en familia, momentos de no hacer, solo contemplar, sentirse parte de una comunidad, cada cual con su rol, usar medicina natural como remedio, contarse mitos y leyendas, jugar en la naturaleza, aprender a comer en silencio, saber escuchar el sonido de la selva, bañarse y lavar la ropa en la quebrada (riachuelo que va a parar al río Amazonas), compartirlo todo, practicar el trueque, sonreírse unos a otros, ver los delfines grises y rosados en el la séptima maravilla del mundo, sus mágicas puestas de sol y amaneceres, sus frutas…y sobre todo, su gente!

Cuando más tiempo paso ahí, más me cuesta describirlo…es un pedacito de mundo tan rico, tan auténtico, tan salvaje, que ni después de impregnarme soy capaz de trasmitir lo que me aporta.

Es por eso que creé EverGreen Institute, con la finalidad de unir la parte científica que me gusta de conservación de la biodiversidad, con brindar la oportunidad de desenchufarse del ritmo frenético que llevamos aquí y aprender otra manera de vivir y habitar este mundo, más calmada, más coherente, más humana. Creo que uno de los problemas de la sociedad es que no nos conocemos lo suficiente, y vivir una experiencia así, nos permite conocernos en un contexto nuevo, desconocido, para ponernos a prueba y conocer otras facetas que no salen en nuestra zona de confort. Vivir un tiempo de manera más humilde, rodeado de personitas extraordinarias y expertas en el arte de vivir, nos permite crecer, nos permite ser mejores personas y compartir, que al final viajar es eso, compartir vida.

Me quedo con una frase que leí un día que dice que “Perú no es el lugar para perderse, sino para encontrarse a uno mismo” y doy fe que así es.

A veces nos hace falta volar para regresar y valorar lo que tenemos, abrir nuestra mente y corazón al mundo desde donde sea que alijamos asentarnos.

Y con eso me despido, ofreciéndome a compartir con quien quiera información sobre este maravillosa país que me ha dado tanta vida y tantas aventuras inolvidables.

Un abrazo y muchos viajes!

Neus

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Amigos Viajeros. Conxi Perez.

Conxi Pérez nadó por sus sueños a contracorriente, como los más valientes. Tomar decisiones sobre los viajes largos no es nada fácil, como tomarlas sobre la vida. Su relato es un testimonio que, para algunos, puede no tener precio. Sus fotos… Juzgad vosotros mismos.

¡Gracias Conxi! Alas y Viento.


1 VIAJE, 2 AÑOS, 11 PAÍSES, 11 FOTOS

De un día al otro, cogí la mochila y me fui. Aquí mi vida no me gustaba. Bien, no fue de un día a otro. Hubo muchas cosas que hacer: vender el coche, vaciar mi casa para alquilarla… Tuvo su complicación, desde luego.

Debí regalar y desprenderme de cosas y recuerdos que para mí eran importantes..Lo pasé un poco mal. Y dejé el trabajo. Incluso algún compañero se enfadó porque me iba. Cenas de despedida, frases de “Seguro que nos volvemos a ver”. También podéis venir vosotros a verme, les decía. Me sorprendió que algunos lloraron, cómo si no me fueran a ver más, como en un funeral. Yo estaba radiante. No entendían nada.

Si, la mayoría me decía que me equivocaba. Mensajes negativos a puñados: “¿Qué pasará cuando te jubiles?”, “¡Una mujer sola!”, “Sólo te quedan 10 años. Aplaza el viaje para entonces…” “¿Ya lo has pensado bien?” “Pero….. ¿cuando volverás?”, “¿Y si te pones enferma?”, “¿Y si te pasa algo?, “Y si…?”

Uffff!!!! Qué cansinos eran. Hasta me llegaron a decir que eso de querer irme era una pataleta de niña pequeña. Que lo importante era el trabajo y la estabilidad de las cosas que ya tenía.Y yo pensaba, “¿Pero estos se creen que son inmortales? Tempus fugit”. No, soy enfermera y veo la muerte de cerca cada día. ¡Fíjate ahora, con el coronavirus!

Solo una persona me animó pero me dijo: “No creas que será fácil. A veces te sentirás muy sola. Lloraras” No fue verdad. En estos 2 años no lloré ni un solo dia. Me añoré de algunas personas, eso sí. Pero fue la época de mi vida en que me sentí más libre, sin ataduras de ningún tipo, sin reglas emocionales. Han sido los 2 años más tranquilos de mi vida. Me sentía feliz.

Mi viaje sin billete de vuelta al final iba a durar 2 años a través de 11 países. Ha sido difícil elegir una sola foto por cada uno de ellos. Pero ahí las dejo.

Aprendí un poquito de inglés, conocí a gente de diferentes nacionalidades y culturas, viví intensamente… Eso sí, pasé alguna situación apurada: un temblor de tierra, un tifón grado 3 a bordo de una patera… pero me sentía bien, sin miedo, con fuerzas.

Me he relacionado con nativos, me han acogido en sus casas, me he sentido tratada con cariño, apreciada, vital. Me han enseñado sitios que los turistas normalmente no conocen, he dormido en aeropuertos, muchos viajes en transporte público y, sobretodo, me han regalado mucha amabilidad y muchas sonrisas.

Y solo volví porque se me acabó el dinero. Ni más ni menos. Pero, naturalmente, sigo haciendo viajes aunque más cortos. No concibo la vida sin viajar. Me costó adaptarme a la vida que llevaba antes, la gente seguía sin entender porqué me fui. Pero yo si. ¡Y tanto que si! Fué un viaje maravilloso y una de las mejores etapas de mi vida y, en cuanto pueda… pillo la mochila y me vuelvo a ir. Alas y Viento. Un beso a todos.

Nepal

Tailandia

Laos

Camboya

Vietnam

Malasia

Indonesia

Singapur

China

Filipinas

India




Amigos Viajeros. Mati Carreras. Begur.

Repite Maties Carreras en nuestros “Amigos Viajeros”. Bueno… pocas palabras bastan para estas fotos.

Muy pocas: Madre Naturaleza, mi tierra, Begur, Empordà, fotos de la Colección Carreras

Gràcies Mati.




Amigos Viajeros. Gustavo Margueritte.

Gustavo Margueritte es viajero, pero sobre todo amigo.

Siempre digo que las amistades que se hacen en viaje suelen ser como pompas de jabón. Nacen y mueren vertiginosamente sin posibilidad de crecimiento ni multiplicación. Esta pompa de jabón, en cambio, se ha mantenido sana y robusta con la extraña naturalidad que surge cuando el azaroso destino une a dos personas diferentes con almas gemelas traspasando la frontera de la amistad para entrar de lleno en territorio de la hermandad.

Como dice Gus en este post que envía para Alas y Viento, nos conocimos hace 8 años en el Camino del Inca y la distancia ya no nos ha separado nunca más. Visitas recíprocas a nuestras respectivas casas en Tandil y Begur, un camino de Santiago, partidos de fútbol en el Camp Nou y en el Casal de Catalunya de Buenos Aires, el Cap de Creus, paseos por Mar de Plata, competencia culinaria siempre presente… Este es quizás su único defecto: su incapacidad natural para reconocer que, como cocinero, no me llega ni a la suela de los zapatos. Te perdono Gus. ¡Un abrazo enorme!


Los viajes son pequeñas vidas.

Reproduciendo en este título una de las frases rotativas en el blog Alas y Viento de mi querido hermano catalán, Nacho Rovira, debo decir que he tenido entonces varias vidas en una… Y eso me recuerda la última frase que mi padre me dijo en su lecho de muerte: “¡Eres un verdadero hijo de puta! Tienes 45 años y llevas vividos 180”.

Desde muy pequeño he tenido esa sensación de rebeldía y libertad, que con los años me daría cuenta es propia de los aventureros, y siempre estaba inventando viajes soñados en la selva, en la montaña, en los mares y los llevaba a cabo en mi jardín o en el campo de mis abuelos, en Santa Fe, Venado tuerto.

Fui creciendo y la vida quiso que me encontrara con mi padrino, el gran Enrique Maciel (Tito), hermano de mi madre. Fue quien terminó de marcar a fuego mi destino de viajero eterno.  Aquel viaje a Sierra de la Ventana, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, sería el puntapié inicial. Pasaron muchos paisajes, senderos, montañas, volcanes, playas paradisiacas, buceos inolvidables, tres caminos de Santiago de Compostela completos (Camino Francés, Camino del Norte y Camino Portugués)… pero la vida me volvió a dar un giro no menos importante que el primero en el año 2012 cuando, a mis 50 años, decidí regalarme para mi cumpleaños ese viaje que siempre había sido mi ilusión: Llegar hasta Perú con el fin de hacer el famoso Camino del Inca. Iban a ser cuatro días caminando por las montañas y la selva peruana con destino final en la ciudad de Machu Picchu, “MONTE VIEJO” en quechua.

Machu Picchu es una ciudadela inca ubicada en las alturas de los Andes peruanos, sobre el valle del río Urubamba. Se construyó en el siglo XIV, luego fue abandonada y es famosa por sus sofisticadas paredes de piedra seca que combinan enormes bloques sin el uso de un mortero, los edificios fascinantes que se relacionan con las alineaciones astronómicas y sus vistas panorámicas. El uso exacto que tuvo sigue siendo un misterio.

Previamente, desde la ciudad de Cuzco, recorrí todas las ruinas de los alrededores para ir aclimatando. Llego el gran día y el encuentro del grupo fue a media cuadra de la Plaza de Armas. Éramos trece integrantes de distintos países y, de entrada, me llamo la atención un Jesucristo de ojos profundamente azules, osco, quizás más parecido al Grinch. El idioma castellano nos acercó, aunque, como todo primer encuentro, pasaron varias horas de caminata hasta que pudimos empezar a entablar una relación un poco más formal.

–Hola -le dije- soy Gustavo Margueritte, de Argentina.

-Hola -me contestó- soy Nacho Rovira de Begur…

Y ya nada volvería a ser igual. Fue un antes y un después en mi vida viajera. Luego, 4 días de trekking exigente en los que no faltaron segundos para maravillarnos con el entorno, los paisajes, la gastronomía, las charlas, las risas… Sin olvidar aquella histriónica capa verde de hule, bautizada por Nacho como el Manto Sagrado, que compré para protegerme de la lluvia. Conocí a un gran tipo, lleno de sabiduría y poseedor de un récord de innumerables e interesantes vivencias. Nos despedimos en silencio bajo una lluvia cargada de melancolía, pero, en el aire, flotaba la promesa de volver a encontrarnos en algún rincón del planeta.

Hoy, 19 de marzo de 2020, seguimos en contacto y hemos compartido viajes, estadías en boxes, charlas interminables, pruebas permanentes de gastronomía, historias y despedidas regadas con alguna lagrima indiscreta.

Tanto Nacho como mi padrino, en su momento, son mis referentes irrefutables y me regalaron, sin egoísmo alguno, el mayor de los tesoros que hubiese pretendido: la pasión viva de compartir la libertad y el disfrute entre hermanos de sangre viajera.

ALAS Y VIENTO QUERIDOS AMIGOS!!!!

 




Amigos Viajeros. Los Viajes de Paula.

Me decía ayer Paula que, en su confinamiento temporal, había sido un placer volver a viajar a través de escribir este post para Alas y Viento. Para mí, exactamente igual, he disfrutado como un niño con su juego preferido leyendo su artículo y rememorando los lugares que iba citando…

Paula viaja con su marido y sus hijas. Es su apuesta de vida, una apuesta muy a contracorriente, y el regalo que con ella les están haciendo a esas niñas es de un valor incalculable. Esta sección de Amigos Viajeros se inició, hace ya casi 1 año y medio con un post de otra familia, la de Susana y Freddy y es que a mi me flipan las familias viajeras.

En esta época que nos ha tocado vivir, Paula nos saca de nuestras casas y nos da un paseo por el Mundo que tiene hoy el valor de los sueños.

¡Gracias amiga!


Me llamo Paula y tengo una familia aventurera. Un poco loca y un poco cuerda.

Loca, porque hay que reconocerlo, hay que estar un poco loco para decidir en medio de unas vacaciones que no vuelves a casa, que lo dejas todo y sigues viajando, sin más.

Cuerda, porque pensamos que, pudiendo (como podíamos), era una locura no hacerlo. Y lo dejamos todo. Y nos llamaron irresponsables e inconscientes, a la cara y por detrás. Pero nos fuimos, porque la vida es un regalo prestado que cualquier día tenemos que devolver. Y, precisamente, pensando en algunos amigos que nos habían dejado hacía poco, pensando en qué habrían hecho ellos si lo hubieran sabido, dimos un portazo y nos lanzamos a vivir.

Y de este modo, tan insensato y tan pensado, empezamos a viajar, a descubrir el mundo con ellas, con nuestras hijas, Sofía y Paula de 8 y 10 años, empezamos a sorprendernos a diario, porque nosotros viajamos sin planes, sin horarios ni rutas, reservando de un día para otro, sintiéndonos libres de quedarnos más tiempo en un destino que nos atrape, o de irnos de repente a cualquier lugar que algún viajero nos haya dicho que vale la pena. Viajar sin planes es un sentimiento puro de libertad.

Poco a poco, fuimos alargando el viaje, de 4 meses pasamos a 7, a 12  y fuimos dando la vuelta al mundo, durante 18 meses de felicidad absoluta, esa que dicen que no existe.

 

Más de 30 países, 6 maravillas del mundo, y mil historias inolvidables.

Hay quien me pregunta si es seguro viajar con niños a según qué sitios. Tengo que decir que, como estamos un poco cuerdos, no hemos hecho muchas locuras (al menos conscientemente, alguna sí, pero sin querer) y nunca, o casi casi nunca nos hemos sentidos inseguros. Tampoco ir con niños ha supuesto nunca una limitación, al contrario es un placer.

Nuestra ilusión era conocer las grandes civilizaciones, cómo es la Tierra y lo que el mundo ha sido.

Así fuimos visitando los mayas, aztecas, incas, los pueblos del Altiplano, los indios nativos norte-americanos, pasando por la polinesia, los japoneses, chinos…y acabando con los árabes, egipcios, y las tribus ancestrales de África; un poco de todo, para que vieran que nuestro mundo es, en realidad, una parte muy pequeña de la humanidad.

Y en el camino vimos volcanes, géiseres, acantilados y cascadas, selvas y pampas, montañas de colores y las cordilleras más altas, arrecifes y salares, cuevas inmensas, glaciares y desiertos, ríos, mares, cenotes y lagos…un planeta absolutamente increíble y maravilloso.

Pasamos por todos los climas, y vimos tantos animales como los de los documentales; cocodrilos, caimanes, tiburones, tortugas, monos, serpientes, cientos de peces de colores en los arrecifes de Hawaii, los delfines rosados la amazonia…

Probamos tantos frutos que no sabíamos ni que existían, tantas comidas que no olvidaremos, como la cazuela Chilena, el pastel de choclo, los momos y el Dhal Bat de Nepal, el Pho de Vietnam, el mango sticky rice y la ensalada de papaya de Tailandia, los currys en la India, las empanadas en Bolivia, los ceviches de Perú, el Ramen en Japón!!! la Ingera etíope o.los Hummus de Jordania, y aquellas berenjenas caramelizadas en China…ummm la comida China! Cómo hemos disfrutado comiendo por todo el mundo!

Y tuvimos mil aventuras, dormimos muchas veces bajo las estrellas, volamos en parapente en Nepal, hicimos un curso de submarinismo en Honduras, bajamos la carretera de la muerte en Bolivia (tuvimos que comprarle a Sofía la bicicleta porque no había tan pequeñas para ella), surfeamos las dunas más altas de Sudamérica en Perú (yo bajé rodando); hicimos un trekking de 6 días en los Himalayas, vimos el Everest cuando volábamos a China, estuvimos en zonas muy perdidas de la Gran Muralla China; hicimos cursos de cocina en Tailandia; se nos paseó un escorpión por encima en el desierto del Thar en la India cuando dormimos a la intemperie; se nos encogió el corazón recogiendo basura del mar en la preciosa bahía de Halong; yo he llorado de la emoción sintiendo el ritmo en las venas de los etíopes bailando, porque te traspasa; y, por último, nos sentimos fuera de este planeta cuando cayó la noche en el salar de Uyuni y el firmamento se reflejó en el agua del salar haciendo que pareciera que estábamos, completamente rodeados de estrellas, en medio del universo. Nunca lo olvidaremos. Historias sin fin.

Que la felicidad existe, y es viajar.
Porque viajar es vivir.

Vivir la vida en primera línea, sin que te la cuenten, sin verla a través de la pantalla de televisión; directamente, mirando la gente a la cara, sus facciones, su ropa, sus manos; sintiendo el sol, la lluvia y la selva, la hermosura de la naturaleza, la fuerza de sus ríos y mares, de las montañas y los paisajes infinitos; atesorando sus sonrisas y miradas para siempre, porque pase lo que pase, ya siempre estarán en tus recuerdos.

Viajar es salir al mundo y dejar que te llene, que te cambie, que te enseñe que “pensabas” que sabías, y no sabías nada.

Es superarte, salir de tu zona de confort, y enfrentarse a los prejuicios, a los límites, a los miedos, esos miedos feos que te dicen que no puedes o no debes.

Es vivir muchas vidas en una, sentirse vivo y parte del planeta.

Por eso viajamos y lo hacemos en familia. En nuestro IG losviajesdepaulaconlafamily, si quieres, te vamos contando nuestras historias.

Vive.




Amigos Viajeros. Viajefilos.

Jose Luis Bauset ha creado con Viajefilos, no solo un blog de viajes, sino un foro, una casa
para viajeros donde compartir datos de interés. Cuidar todo eso tiene mérito. Solo los que
tenemos un blog de viaje sabemos la cantidad de horas que requiere para mantenerlo vivo.
El resultado de su experimento a mi me parece una guía muy útil para todos aquellos que
deseen organizar por sí mismos un viaje a un país determinado. Así como mis post son más bien lectura de viaje que guía, los suyos contienen un montòn de datos y recomendaciones que desbrozan la siempre complicada senda de organizar tu propio viaje.
¡Safe travels amigos!
———————-
Hola a todos, soy José Luis Bauset, médico de profesión y viajero por pasión, además de creador y administrador de viajefilos. No sabría decir cuando empezó esta afición pero si recuerdo como. Aquellos primeros años de juventud y adolescencia en que cualquier tren nos servía para desplazarnos y cargados con pesadas tiendas de campaña, algunas pocas latas de conservas y muchas ganas de pasarlo bien nos lanzábamos a la acampada libre, primero en pueblos cercanos de las sierras de Castellón y cada vez más lejos, en Pirineos o Asturias. Y digo por libre, porque eran épocas en las que solo hacia falta encontrar un lugar apetecible, montar tu tienda y disfrutar de la naturaleza y los amigos. Era viajar a tu aire, por tu cuenta, y supongo que de aquellas primeras experiencias nació esta adicción.
En el camino conocí a Carmen Capdepón, la otra mitad de mi vida y, por supuesto, de viajefilos. La que se encarga más que yo de buscar el mejor alojamiento, diseñar la mejor ruta, atar los tiempos antes de salir. Reconozco que soy “algo más dejado” para esos preliminares, pero con el tiempo me he dado cuenta de que son casi tan divertidos como el viaje en si mismo.
Con los años nuestros viajes por libre mejoraron en presupuesto, nunca llegaron a acercarse a los grandes fastos de otros viajeros y gustábamos de buscar hostels donde compartir experiencia y conversación con otros compañeros de viaje. Cada vez buscábamos destinos más alejados, más tiempo para recorrerlos, más insólitos si se quiere, pero nuestro espíritu seguía pensando que ese viajar por libre debía seguir siendo nuestra filosofía de viaje porque era la manera en la que disfrutábamos.
De esta pasión en la búsqueda de la mejor información y recomendaciones para montar nuestros viajes, nació la segunda de nuestras pasiones, el compartir lo vivido. Como dice nuestro lema “lo compartido nos sabe doble” y el volver y contarlo en nuestro blog “viajefilos”, nos ayuda a rememorarlo, a contarlo y a pensar que ayudamos a otros viajeros a conocer el mundo.
Poco a poco, nuestra contagiosa pasión ha ido enganchando a nuevos amigos, gente que nos cuenta su experiencia en viajefilos, porque como podéis entender, un mismo viaje, un mismo destino, tiene mil visiones, tantas como viajeros. La compañía, la época, el presupuesto, la edad, las veces que lo hayas vivido, las experiencias previas… hacen que ese viaje sea totalmente diferente para distintos viajeros. Eso es lo que nos gusta y de lo que nos vanagloriamos en viajefilos, una pequeña red de amigos en la que cada uno aporta su visión, más o menos diferente, de un mismo lugar.
Ahí están nuestros dos secretos peor guardados: nos gusta viajar por libre, por nuestra cuenta a nuestro aire y nos gusta compartirlo, porque nos sabe el doble.
Tras ocho años compartiendo ya son más de 600 diarios de viaje los colgados en viajefilos, diarios porque nos gusta escribirlos como bitácoras, con todo lujo de detalles. Información útil para nuestros lectores y recuerdos visibles para nosotros mismos, que cada vez más olvidamos las cosas antes. Hemos recorrido gran parte de Sudamérica con la mochila, por tiempos largos y con el rumbo más o menos marcado, que no el tiempo; hemos disfrutado de gran parte del sudeste asiático y de las sonrisas de sus gentes, hemos cruzado Rusia a bordo del Transiberiano, seguido durante 40 días la Ruta de la Seda. Nos hemos atrevido con las selvas de Borneo, los bosques impenetrables de Uganda, los trekkings entre glaciares de Nueva Zelanda o las inhabitadas y enormes distancias de Australia. No sabría deciros con cual de todos me quedo y soy consciente de que en esa competición podrían entrar otros fabulosos destinos como Japón, Corea, Sri Lanka, India, Mongolia, China… o cualquier bonita ciudad europea.
Viajar es una de las mejores inversiones de la vida, hablar de viajes es infernalmente agotador y maravillosamente satisfactorio, escribir tus viajes es lo mejor que puedes hacer a la vuelta. En viajefilos te invitamos a compartirlo, ¿te animas?



Amigos Viajeros. Viajero Crónico.

Tomás es, como yo, un culo inquieto. Sus viajes le han llevado a experiencias tan intensas como meterse en una jaula para verle el careto a un tiburón blanco en su medio o cruzar Siberia en el Transmongoliano.

Y, también como yo, plasma sus experiencias viajeras en un blog que a mi me parece vivo e interesante: “Viajero Crónico”. Por eso le he invitado a escribir en Alas y Viento, guante que me ha pillado al vuelo.

Agradecido Tomás. Salud y safe travels.


Llevo más de 15 años viajando y de momento, he tenido la suerte de haber conocido más de 60 países, aunque como yo siempre digo, cuanto más viajo, me doy cuenta que es menos lo que conozco.
Recuerdo mi primer viaje como si fuera ayer y es que, aquel viaje en tren con 18 años desde Barcelona hasta Cracóvia, parando en las principales capitales europeas, metió dentro de mi el virus viajero y ya no he podido curarme. Conocer varios países durante tres semanas, buscarme la vida para subirme a un tren o llegar a una ciudad sin saber dónde iba a dormir esa noche fue una experiencia que marcó definitivamente el estilo de mis viajes.
Fue después de visitar varios destinos menos habituales entre mis amigos y conocidos que, ante las dudas que suscitaba en ellos, decidí empezar a escribir y de ahí nació Viajero Crónico, un blog orientado a quienes quieran viajar por libre o a quienes simplemente, quieran conocer algunos rincones del mundo sobre los que hablo.
Otro de los viajes que recuerdo especialmente fue mi primera vez en África, cuando casi sin pensarlo y después de leer un artículo sobre el país en una revista de viajes, decidí comprar unos billetes a Namibia. De eso hace ya una década y supuso una aventura que de nuevo sería un punto de inflexión. Esta vez lo que iba a engancharme era el continente africano, un mundo distinto al que había visto hasta aquel momento. Un paraíso de lo desconocido, la espontaneidad y la belleza de lo sencillo. Aquí no había catedrales, ni grandes parques, ni tampoco restaurantes o bares de moda, pero el continente africano es capaz de dejarte embobado durante un buen rato admirando un paisaje, un animal salvaje o una carretera que crees irrebasable.
Ya más rodado, disfruté como un niño pequeño con el viaje a Uganda, en el que descubrimos unas tierras tan olvidadas y lejanas como las Karamoja, dónde pasamos una aventura que sufrimos y disfrutamos por igual.
Y si ha habido un destino que me ha sorprendido en los últimos años, ese ha sido el de las islas de Guadalupe y Martinica, dos paraísos en mitad del Caribe que nos alucinó descubrir casi para nosotros solos. Aún recuerdo el instante en el que llegué el primer día a la playa de Saint Anne en Guadalupe y me encontré con una de las playas más bonitos que jamás haya visto.
Y son precisamente esos instantes que de vez en cuando asaltan mi memoria, los que mantienen viva la llama de viajar.




Amigos Viajeros. Vuelo de gansos.

Dicen que los gansos vuelan formando una “V”, porque cada pájaro, al batir sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al que va detrás de él.

Volando en V, todo el grupo aumenta por lo menos en un 70% su poder de vuelo comparado a que cada pájaro lo hiciera solo. Me parece una imagen preciosa.

Vuelo de Gansos es el blog de Ales Farré y su pareja Javi. Viajeros y activistas medioambientales en constante movimiento por mejorar nuestro entorno. Mis valores y la pasión por los viajes son, desde luego, más que suficiente para unirme encantado a su vuelo y os animo a conocer su blog.

Ojalá consiguiéramos una V enorme que hiciera cambiar las cosas para este pobre Mundo nuestro.

Buen vuelo y safe travels amigos!


“Dos gansos viajeros”

Nos conocimos mientras hacíamos el Camino de Santiago durante el verano de 2009 en un pueblecito de León llamado El Ganso. Unos años después, ya viviendo juntos en Navarra y asentados en la comodidad de la vida rutinaria, nos surgió la inquietud de realizar un viaje largo por Sudamérica como una búsqueda personal y existencial, con la intención de conectar más con nosotros mismos y con los demás. Finalmente, ese viaje fue de seis meses, entre septiembre de 2017 y marzo de 2018.

 El Rosedal, Buenos Aires

Empezamos realizando un voluntariado durante un mes en Arequipa (Perú) y a partir de ahí seguimos viajando por el sur de Perú, Bolivia, Paraguay y Argentina de norte a sur, moviéndonos básicamente en transporte público. Después recorrimos parte de Chile desde el sur por la Carretera Austral hasta Puerto Montt y terminamos el viaje en Santiago de Chile.

Desde mediados de julio del 2019 estamos realizando un nuevo viaje largo, esta vez por Europa y con nuestra propia furgoneta, con el que pretendemos transmitir un mensaje de cuidado del medioambiente. Empezamos a recorrer la costa cantábrica desde Fuenterrabía en dirección a Galicia, rodeando toda la península para seguir por toda la costa mediterránea, con la intención de llegar a Alejandrópolis (Grecia) a finales de año.

  Praia de Esteiro, Galicia

En cada playa donde paramos hacemos una recogida de plásticos y otros residuos que encontramos y los tiramos al contenedor correspondiente para evitar que estos lleguen al mar. Nos encanta compartir la belleza de los paisajes que vemos y por eso nos parece imprescindible concienciarnos de que cada una de nuestras acciones cuenta para cuidar el planeta, que, al fin y al cabo, es nuestra casa.




Amigos Viajeros. Mati Carreras. El Rajastán.

Mati es la tercera generación de la familia Carreras de fotógrafos de mi pueblo: Begur. Sin ellos, Begur no tendría apenas historia gráfica y, gracias a ellos, la tiene y mucha. Quien más quien menos, en este pueblecito del Empordà tiene en las paredes de su casa o comercio alguna foto de la colección Carreras con imágenes, del Begur actual en color, o del Begur en blanco y negro de principios del siglo pasado.

Tanto para nativos como para forasteros, una foto Carreras enmarcada es siempre un regalo muy especial.

Ahora Mati es el guardián de esa colección, pero, además, aprovecha sus vacaciones para cargarse una mochila a la espalda, enfundarse su Nikon D750 y captar imágenes de todo el Mundo para seguir enriqueciendo y extendiendo, no sólo en el tiempo, si no también en el espacio, esa maravillosa y valiosísima colección familiar.

Begur debe mucho a la saga Carreras y Mati me hace un honor publicando en Alas y Viento esta galería de fotos del Rajastán indio. Para mi las hubiera querido cuando publiqué mis posts sobre La India. Agradecido.

Por cierto, que ya ha llegado la cuarta generación: Tian Carreras. Viene con una cámara bajo el brazo. ¡Felicidades Marina y Mati!




Amigos Viajeros. Agencia “Viatja pel món”

Las Agencias de Viajes son otro de los eslabones del viajar. Quizás es la primera puntada de este encaje de bolillos que suele ser un viaje. En la era de Internet, una Agencia de Viajes “humana” es la aguja en el pajar.

Hoy, en Amigos Viajeros, dos personas afortunadas, Paco e Ivonne. Han conseguido, nada más y nada menos, unir amor, trabajo y pasión. Enamorados uno del otro, se ganan la vida dando rienda suelta a sus almas viajeras para disfrute suyo y de sus clientes.

¡Safe travels amigos!

Viatja pel Mon Palamós es una historia de pasión por el mundo, por las culturas, por los paisajes, por las personas, por aprender,  pero también es la historia de dos personas que un día deciden juntar sus caminos: Paco,  profesional, viajero incansable y experto reconocido y Ivonne, espíritu libre, viajera y aventurera.

Desde 1985 exploramos el mundo, esto nos permite trabajar muchos destinos sin intermediarios, con rutas exclusivas y haciéndonos partícipes de todo el viaje.

Somos afortunados, agradecidos a la vida, hemos hecho de nuestra pasión nuestro trabajo  y este es conocer lugares  de aquí y de allá, para después organizar viajes y  asegurarnos que el de nuestros clientes sea una buena experiencia.

Organizamos todo tipo de viajes, largos, cortos,  personalizados , semi-organizados o con el día a día completamente detallado.

Lo mas singular son nuestros Viajes en pequeños grupos en los que nosotros hacemos de guías y chóferes, esto permite un viaje como a “tu aire” pero dejándote llevar con casi todo planificado.

Viatja pel Món es, en la era digital, una agencia de proximidad, de las de toda la vida, nos gusta el cara a cara, hablar y conocer a nuestros clientes para ofrecerles una experiencia a medida, y única según sus gustos y nuestro conocimiento.

Si nos preguntáis por el mejor destino os diremos: depende de como seas. Viaja por el mundo y descubre las maravillas de cada país, región o zona , nosotros te ayudamos y recuerda: viajar no sirve para escapar de nuestras vidas … sino para que la vida no se nos escape.




Amigos Viajeros. Sandra Bisbe – SB Creacions. Una viajera del tiempo.

De todas las decisiones que tienes que tomar en un viaje, elegir bien un guía local, para alguna actividad o lugar determinado, es, quizás, la más difícil y la más importante. Un guía te puede amargar la experiencia o sublimarla.

Para esa decisión se necesita lo que yo llamo pituitaria viajera, una especie de sentido común que, con una pequeña conversación, te lleve a calibrar unas condiciones genéricas en una persona que “sabes” te harán sentir bien en su compañía y aprenderás de ella lo que vienes buscando, sea un buen conocimiento de senderos y/o culturas locales, capacidad resolutiva de problemas o contactos y amistades sinceras que hagan tu viaje como lo has imaginado.

No sabría dar más pistas sobre cómo se busca, encuentra o escoge un buen guía. Es algo muy personal. A veces es su manera de vestir, una sonrisa, el hecho de recoger una bolsa de plástico en el suelo o su forma de saludar.

Pero hay una cosa que sí puedo hacer en este sentido, que es poner un ejemplo real de lo que es una buenísima guía local que domina senderos y cultura de L’Empordanet.

En mi tierra, para esto, sin dudarlo ni un momento, siempre recomendaría a Sandra Bisbe. No sólo es responsable, infatigable, honesta, querida y con una sonrisa perenne que abre todas las puertas, si no que, además, lo sabe absolutamente todo sobre Begur, Carmen Amaya y los Indianos, Pals y la guerra del arroz y Palafrugell, producción de corcho, historias marineras y personajes relevantes. Si caes en sus manos tu visita al Empordà será un placer paisajístico y cultural superando cualquier expectativa.

Autora de varios libros (*) y, sobre todo, una muy buena amiga a la que quiero y respeto, le he pedido que escriba algo en Alas y Viento para que la conozcáis. Aquí está lo que me envía Sandra,

UNA VIAJERA DEL TIEMPO

Cuando Nacho me propuso escribir en su blog me hizo mucha ilusión que pensara en mí. Yo no viajo a tierras lejanas como el, no cojo aviones ni recorro grandes kilómetros de distancia: yo viajo sin moverme, viajo en el tiempo.

Así, mis viajes son relativamente cortos de kilómetros, mi radio de acción es el Empordà, pero en el tiempo … en el tiempo viajo ciento y doscientos años atrás.

Me apasiona conocer qué pasaba en mi territorio y a mi gente siglos pasados, pero sobre todo, con lo que disfruto más es compartiéndolo. Esta pasión me ha llevado a remover documentación y fotografías antiguas en archivos, bibliotecas, a hablar con gente mayor y una vez he reunido toda esta información y me he respondido a mí misma a las miles de preguntas que me han surgido, he hecho un relato, un relato en forma de visita guiada. No hay nada mejor que poder compartir todo lo que descubro, pieza a pieza, paso a paso, y situar esta historia en nuestro territorio, nuestro paisaje, el Empordà.

En mis rutas intento transmitir mi particular mirada de este pequeño país: no ando, paseo; no observo, absorbo; no recito, comparto una historia. A quien viene por primera vez, intento que descubra el Empordà con y en todos los sentidos; y quien repite, intento hacerle descubrir un Empordà a menudo desconocido para ellos y más rico en matices.

Nacho muchas gracias por invitarme a escribir en tu blog. Sigue viajando, sintiendo y compartiendo tu manera particular de ver el mundo. Besos!

Sandra Bisbe.

Guía Oficial de Turismo. Mi pasión es mi profesión.

www.sandrabisbe.cat/trossets-compartits

(*) “Quan a totes les cases es treballava el suro”, “Llofriu” y “Fraternal, 125 anys”.




Amigos Viajeros. Thonia Jurado. Entre el cielo y el mar.

“Entre el cielo y el mar”

El reencuentro con Antonia, una amiga de mi época universitaria a la que había perdido el rastro, es otro de los impagables enriquecimientos personales que me ha otorgado Alas y Viento.

Viajera incansable en vuelo rasante, con su fotografía se eleva como un pájaro de buen agüero para captar imágenes como las que nos regala en este post.

A mí, a veces, me da la impresión de que la Naturaleza posa presumida para ella como una diva coqueta vestida con sus mejores galas. ¡Qué envidia de fotos!

¡Gracias Antonia. Un besazo!

Delta de l’Ebre: Sensación de estar flotando en la nada, directos al abismo, el mar y el cielo comparten el horizonte.

Noruega-Finnoy: Es un oasis en medio del hielo, un lugar mágico. Para llegar hasta allí atravesamos un tunel por debajo del mar.

Estonia, Isla Saarema: La isla tranquila donde la naturaleza invita quedarse para siempre.

Suecia, Kummla: Una explosión de luz y color después de la tormenta.

Premià de Mar: El espectáculo abrasador de tardes otoñales, en el entorno de mis playas habituales.

Premià de Mar: Esa maravilla cambiante donde la mirada se pierde en el infinito.

Bretaña Francesa, Quiberon: Las piedras hablan de bosques encantados, hadas y castillos, pero siempre hay un camino que te dirige al mar.

Noruega, Stavanger: Un tortuoso camino hacia la felicidad.




Amigos Viajeros. Pilar García y Rafael Miró: “Viajar sin fronteras”

Uno de los más valiosos beneficios intangibles que recibo de Alas y Viento es conocer a
otros bloggers viajeros como Pilar García y Rafael Miró. Su blog, Viajar Sin Fronteras, no tiene nada que ver con Alas y Viento. Ellos hacen una completa y muy útil guía de viajes y yo solo pretendo ofrecer una lectura compartiendo emociones y vivencias.

Así pues, somos absolutamente complementarios, como todas las almas enamoradas de la vida viajera.

¡Safe travel amigos!


VIAJANDO NOS ENAMORAMOS DE LA VIDA

“Viajar nos apasiona. Conocer nuevas culturas, paisajes, ciudades, gentes, abre nuestras mentes, nos enriquece, amplía nuestros conocimientos pero, sobretodo, nos oxigena y nos carga de energía.

Hay muchas formas de viajar y, hoy en día, a medida de cualquier bolsillo. Nosotros, que siempre hemos tenido el tiempo limitado, nos gusta planificarlo con antelación. Pensamos en un destino y empezamos a buscar información a través de internet. Los blogs de viajes nos ayudan mucho y, es por eso que, decidimos crear el nuestro, con información para facilitar a otros viajeros a organizar el suyo. Pero también, es el sustituto de nuestros antiguos álbumes y  cumple la función de conservar nuestros recuerdos y experiencias para cuando no podamos realizarlos, disfrutar de nuevo de ellos.

No tenemos un destino favorito, nos gusta descubrir sitios nuevos. Todos los lugares tienen algo que aportar y, aunque el mundo está cada vez más globalizado, cada país conserva su personalidad.  Hemos conocido diferentes culturas y religiones pero siempre nos hemos sentido bien acogidos y aunque siguen existiendo grandes diferencias, la mayoría de las veces, los más humildes son los mas generosos.

Viajando aprendemos a apreciarlo todo y nos enamoramos de la vida.”




Amigos Viajeros. Quim Carreras. La aventura de cruzar el Atlántico en solitario.

No puedo decir que hay un post de Amigos Viajeros que me haga especial ilusión porqué todos me encantan y todos son de personas especiales. Pero si es cierto que Quim Carreras es para mí un icono.

Es la primera persona de mi pueblo, Begur, que dio la Vuelta al Mundo y, por tanto, de alguna forma, es mi precursor y el espejo en el que me miro. Además lo hizo por mar, lo cual es una hazaña al alcance de muy pocos. Por si eso no fuera suficiente ha hecho varias veces la travesía del Atlántico en solitario. No te digo más. Quim es grande y su humildad le hace enorme. Solo leer su escrito, sus reflexiones sobre la soledad, los retos personales, la aventura, el riesgo, el control mental y la ilusión se me ponen los pelos de punta. Él escribe en catalán, nuestra lengua. Tras el original, lo hemos traducido al castellano para que todos lo podáis disfrutar.
Gràcies Quim.

L’aventura de creuar l’Atlàntic en solitari.

Ja han passat més de deu anys de la meva primera travessa de l’Atlàntic en solitari. Concretament el 8 de gener del 2006 sortia de Sotogrande (Càdis) rumb a Martinica, al Carib.

Encara avui, quan em pregunten perquè vaig creuar en solitari, no sé que respondre. Suposo que és un repte personal, demostrar-te a tu mateix que ets capaç de fer-ho. Però el que si tinc clar després de navegar durant 24 dies, és que la navegació en solitari enganxa. El risc val la pena. L’aventura esdevé màxima. Les vivències, les emocions i tot el que implica la navegació es magnifica.

De fet, després d’aquell cop vaig creuar dues vegades més l’Atlàntic en solitari i si he deixat der fer-ho és per no fer patir als qui m’estimen, que són el qui realment ho passen malament.

Creuar l’Atlàntic, una de les grans aventures que es poden viure avui en dia. La immensitat de l’oceà, la incertesa de les condicions meteorològiques i els perills ocults que ens podríem trobar enmig del mar, com ara un contenidor surant, o un simple tronc, ens poden portar a situacions indesitjables on ens hi podem jugar fins i tot la vida. Aquí, és on la part psicològica esdevé importantíssima. Has de procurar ser positiu en tot moment i relativitzar les coses que no surten com un voldria i reforçar les que estan anant bé. Qui es llença a una gesta com aquesta, ho fa per gaudir dels moments bons i superar els moments dolents, però en cap cas, queixar-se del que li pugui succeir. No ens podem queixar del fred, ni de la son, ni del mareig, ni de res de res…

És cert, que la vida a bord d’un solitari ha millorat molt. Els pilots automàtics són els autèntics herois, ja que no deixen de governar, mentre tu et pots dedicar a altres coses. Les maniobres d’avui en dia també han simplificat i disminuït l’esforç, al qual t’has de sotmetre. Enrotlladors a les veles de proa, mitjons als espinàquers o asimètrics, electrònica molt avançada, et permeten gaudir de la navegació i dedicar més esforços a la seguretat i evitar els perills.

Un dels grans problemes dels solitaris és la son. Si anem a dormir no hi ha ningú que vigili i això pot acabar en desastre. Però està clar que tampoc podem estar 24 dies sense dormir.

Jo per la meva part dormia en períodes de 30 minuts a la nit. Un petit despertador m’indicava que la mitja hora ja havia passat i pujava a coberta, donava una ullada a l’horitzó i si tot estava bé, prosseguia dormint.

Durant el dia, compensava la falta de son amb bones migdiades després de dinar. Això de dormir més durant el dia, és raonable perquè durant el dia, és més fàcil que un altre vaixell et vegi, i d’aquesta manera et podrà esquivar, en canvi a la nit, no és fàcil de veure un petit llum enmig de la immensitat.

Sempre he pensat que a mar mai no en saps prou. Hi ha imprevistos, situacions o condicions desconegudes a les que t’has d’enfrontar per primer cop. Tant se val si tens molta o poca experiència, el detall més insignificant et pot descol·locar.

De fet, quan em vaig decidir per aquest repte, era plenament conscient que estava capacitat per fer-ho, si més no, sabia que era capaç de navegar sol i executar totes les maniobres que fossin necessàries. Això no em preocupava. El que si m’amoïnava era precisament el fet d’estar sol tant temps. Mai hi havia estat i no sabia com m’afectaria la solitud.

No et pots fer a la mar si no sents unes pessigolles a l’estómac… Aquest respecte i navegar des de la humilitat, amb molta precaució i sense refiar-te mai, et portarà a bon port. Això si, has de ser sempre coneixedor i admetre que l’Oceà és superior a tu, i si mai et vol demostrar la seva força, provablement no hi tinguis res a fer.

Al llibre “Parlant des de l’Atlàntic” , explico de manera planera totes les vivències a bord del Bora Bora, que és el veler amb qui vaig compartir l’aventura. Junts vam superar totes les adversitats i vam assolir la fita.

Després de creuar l’Atlàntic en solitari tres vegades, ja havia arribat el moment de trobar un nou repte: Una volta al món a vela.

Joaquim Carreras

www.nauticacarreras.com

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(traducción al castellano)

La aventura de cruzar el Atlántico en solitario.

Ya han pasado más de diez años de mi primera travesía del Atlántico en solitario. Concretamente el 8 de enero del 2006 salía de Sotogrande (Càdiz) rumbo a Martinica, en el Caribe.

Aun hoy, cuando me preguntan por qué crucé en solitario, no sé qué responder. Supongo que es un reto personal, demostrarte a ti mismo que eres capaz de hacerlo. Pero lo que, si tengo claro, después de navegar durante 24 días, es que la navegación en solitario engancha. El riesgo merece la pena. La aventura acontece en su máxima expresión. Las vivencias, las emociones y todo lo que implica la navegación se magnifica.

De hecho, después de aquella vez crucé dos veces más el Atlántico en solitario y, si he dejado de hacerlo, es para no hacer sufrir a quienes me quieren, que son quienes realmente lo pasan mal.

Cruzar el Atlántico es una de las grandes aventuras que se pueden vivir hoy en día. La inmensidad del océano, la incertidumbre de las condiciones meteorológicas y los peligros ocultos que nos podríamos encontrar en medio del mar, como por ejemplo un contenedor flotando, o un simple tronco, nos pueden llevar a situaciones indeseables donde nos podemos jugar incluso la vida. Aquí es donde la parte psicológica adquiere mas importancia. Tienes que procurar ser positivo en todo momento y relativizar las cosas que no salen como uno querría y reforzar las que están yendo bien. Quién se tira a una gesta como esta lo hace para disfrutar de los momentos buenos y superar los momentos malos pero, en ningún caso, quejarse de lo que pueda suceder. No nos podemos quejar del frío, ni del sueño, ni del mareo, ni de nada de nada…

Es cierto, que la vida a bordo de un solitario ha mejorado mucho. Los pilotos automáticos son los auténticos héroes puesto que no dejan de gobernar mientras tú te puedes dedicar a otras cosas. Las maniobras de hoy en día también se han simplificado y ha disminuido el esfuerzo al cual te tienes que someter. Enrolladores a las velas de proa, calcetines a los “espinàquers” o asimétricos, electrónica muy avanzada, te permiten disfrutar de la navegación y dedicar más esfuerzos a la seguridad y evitar los peligros.

Uno de los grandes problemas de los solitarios es el sueño. Si vamos a dormir no hay nadie que vigile y esto puede acabar en desastre. Pero está claro que tampoco podemos estar 24 días sin dormir.

Yo, por mi parte, dormía en periodos de 30 minutos por la noche. Un pequeño despertador me indicaba que la media hora ya había pasado y subía a cubierta, daba un vistazo al horizonte y si todo estaba bien, seguía durmiendo.

Durante el día compensaba la falta de sueño con buenas siestas después de comer. Dormir más durante el día es razonable porque, durante el día, es más fácil que otro barco te vea y, de este modo, te podrá esquivar. En cambio, por la noche no es fácil ver una pequeña luz en medio de la inmensidad.

Siempre he pensado que de la mar nunca sabes bastante. Hay constantemente imprevistos, situaciones o condiciones desconocidas a las que te tienes que enfrentar por primera vez.

Tanto dá si tienes mucha o poca experiencia, el detalle más insignificante te puede descolocar. De hecho, cuando me decidí por este reto, era plenamente consciente que estaba capacitado para hacerlo o, cuando menos, sabía que era capaz de navegar solo y ejecutar todas las maniobras que fueran necesarias. Esto no me preocupaba. Lo que si me quitaba el sueño era precisamente el hecho de estar solo tanto tiempo. Nunca lo había estado y no sabía como me afectaría la soledad.

No te puedes hacer a la mar si no sientes unas cosquillas al estómago… Este respeto y navegar desde la humildad, con mucha precaución y sin confiarte nunca, te llevará a buen puerto. Esto si, tienes que ser siempre conocedor y admitir que el Océano es superior a ti, y, si un dia te quiere demostrar su fuerza, probablemente no tengas nada a hacer.

En el libro “Hablando desde el Atlántico”, explico todas las vivencias a bordo del Bora Bora, que es el velero con quién compartí la aventura. Juntos superamos todas las adversidades y logramos la meta.

Después de cruzar el Atlántico en solitario tres veces, ya había llegado el momento de encontrar un nuevo reto: Una vuelta en el mundo a vela.”

Joaquim Carreras

www.nauticacarreras.com




Amigos Viajeros. Teresa Cambra. “Flores viajeras”

Es abril, el mes de las flores.

Teresa Cambra tiene un blog sobre flores y poesía y, a través de ellas, viaja desde su piso en Barcelona por todo el Mundo. Y es que cada uno tiene su forma de volar.

Me ha ayudado a catalogar las flores que he ido fotografiando en mi viaje y, de ahí, hemos decidido hacer este post de Amigos Viajeros “a dos manos”.

Suyos son el texto y el catálogo y mías las fotos. ¡Gracias Teresa!

 


La Hortensia

Las plantas son viajeras, a veces de natural movidas por favorables vientos y, las más, de la mano de otros viajeros pero, en todo caso, vuelan con alas por todo el Mundo desde sus lugares de nacimiento hasta tal punto que, muchas veces, es imposible decidir cuál fue en realidad su origen. Siempre han sido un bien preciado por su belleza y, por tanto, deseadas y codiciadas. La hortensia es un buen ejemplo de viajera pertinaz.

A todos nos gusta tener una bella hortensia en el jardín, por su porte elegante, su colorido encantador y esa verticalidad coronada con un conjunto de flores sensualmente redondeadas que atrapan con intención seductora a cualquier visitante que se acerca a ellas. Necesitan sobre todo un suelo ácido que no es fácil de conseguir, pero eso se enmienda con tierra de castaño. Allí serán felices si no las sometemos al terrible sol de países más templados que los suyos propios. Como buena viajera, la hortensia es adaptable y no exige más que, como cualquiera, que la traten con cariño y de acuerdo a su naturaleza. Cómo hay gustos para todo, quizás por vivir en cierta penumbra o tal vez por la falta de vitalidad en su color, hay quien se aleja de ellas porque se dice que traen mala suerte. He tenido muchas en mi vida, y en mi experiencia, puedo decir más bien todo lo contrario…

En flores, como en otras cosas, cada uno cuenta por cómo le ha ido en la fiesta. Azules,

violetas, malvas, blancas, rosadas, añiles, liliáceas, moradas, púrpuras, amarillas, celestes. Todo un mar de colores. Dicen que las más preciadas son las azules. Incluso venden productos para alimentar ese color. Pero a mí me gustan más como en la fotografía del encabezamiento, en la más extensa variedad de matices, paleta de tonos suaves y sutiles como pintadas en fina acuarela o tenue pastel.

La fragilidad de la hortensia es sólo aparente, porque lo cierto es que posee una firme raíz capaz de soportar viajes y temporales. Flor bien dibujada y hoja ligeramente dentada de un tono verde intenso donde se marcan con carácter sus nervios. Indudablemente es una planta con temperamento. Aguanta bien si tiene un entorno un poco recogido con sombra y el suelo ácido característico de uno de los sitios de donde procede: Japón. Japón? O quizás no, porque también se habla de posibles orígenes en China, Corea, Nepal, Indonesia, e incluso América.

A mí me convence más la opción japonesa. Cuenta la leyenda, o la historia porque nunca se sabe a ciencia cierta dónde empieza una y acaba la otra, que las hortensias fueron unas flores robadas a los japoneses. Durante años se prohibió que los extranjeros se llevaran las hortensias Hydrangeas de Japón. Me figuro que las guardaban celosamente por bellas. Siempre aflorando los instintos más primarios de posesión… Sobre el 1776 un médico sueco urdió un plan para tenerlas. Fue a vivir a Nagasaki, compró una cabra y para alimentarla se hizo traer unos forrajes y entre ellos, casualmente estaban hábilmente camuflados los esquejes de hortensia que trajo a su país.

Aún encontramos documentada otra manera de obtenerlas de modo muy singular. El 1829, el médico Philip Franz Siebold, cirujano oculista, cobraba las operaciones con hortensias. Eso es pasión por las flores! Siebold leyó con pasión los libros de Alexander von Humboldt, naturalista y explorador, y se lanzó por el mundo con la misma intención. Al volver a Europa, se trajo una gran variedad de especies vegetales japonesas. Actualmente aún podemos pasear por el Hortus Botanicus de la Universidad de Leiden en Holanda donde dejó su legado botánico. Me gusta pensar que, quizás, entre las hortensias de ese jardín, queda alguna raíz viajera e inmortal que ha sobrevivido siglos y siglos con la única intención de regalarnos su extrema belleza.

Y hasta aquí llega mi viaje con la hortensia. En el blog inicio con éste, una serie de relatos sobre las imágenes de flores que ha traído Nacho en su mochila de este su último viaje y que llamaré “Flores viajeras. Una imagen y mil palabras”.

Ahí dejo la catalogación del álbum que él me pidió y, para el que quiera saber más sobre flores y algunas cosas más, ahí estoy, en FLORS I POESIA.

¡Besos!




Amigos viajeros. Pedro Guardone.

 

“En septiembre del 2.018 viajé al sudeste asiático con 8 amigos de la facultad. Cámara nueva en mano, y con ganas de explotar mi nuevo hobby de fotógrafo, empecé a retratar todo lo que me llamaba la atención. Myanmar hace pocos años que ha abierto las puertas al turismo con lo cual todavía no hay turismo masivo que le haya quitado autenticidad ni a su gente ni a sus paisajes.

Probablemente es uno de los pocos lugares con estas características que además tiene mucho para dar a un viajero curioso. Fue un viaje hacia atrás en el tiempo con paisajes impresionantes. Si algún día olvido, mis fotos serán las muletas de mi memoria.

Difícil captar la esencia de un país tan multiforme e individualizar su composición pero, repasando esas fotos, si me hicieran adivinar cual es la composición de Myanmar, lo que sigue a continuación sería una recopilación de imágenes de los ingredientes de esta receta.”

Podeis seguir a Pedro Guardone a través de su Instagram

  




Amigos viajeros. Ramblelife: “Viajando construimos nuestra vida”

Seguimos con “Amigos viajeros”. Esta vez son Petr Chrony, Raluca Bogdan y Kasia Ozga, jóvenes trotamundos del blog Ramblelife (en Facebook Ramble Life).

Me encanta el nombre de su blog: ramblelife. Vivir “rambleando” por el Mundo me parece un concepto nuevo y curioso. Conocí a Raluca y Petr en Port Barton, Filipinas, y me parecieron un ejemplo de una nueva generación que se plantea la vida de forma muy diferente a como lo hacíamos los de mi edad. De eso nos hablan en el artículo que nos envían: “Viajando construimos nuestra vida”. Gracias chicos. Nos vemos por el Mundo!

Haz de tus huesos la única estructura que necesitas.

Es una frase que marca el inicio de nuestros viajes, ya siendo viviendo juntos en Inglaterra o viajando por países que ni siquiera sabíamos que existían.

Nuestro objetivo principal es construir una vida plena. Obvio, ¿Verdad? Aún así, a menudo vivimos con las ideas que otros tienen, las opiniones de los demás están en nuestra cabeza y eso influye en hacernos cambiar. Nos enseñan a medir nuestros triunfos con los triunfos de los vecinos, ya sea la casa más grande, el coche más caro o a ver quien tiene más dinero. Sin embargo, todo esto son cosas materiales e ideas superficiales.
Viajar nos ha ayudado a cambiar esta perspectiva, nos ha abierto los ojos a un mundo lleno de diversidad y a mil maneras distintas de vivir. Nos ha enseñado a definir nuestros propios triunfos y sobretodo a definir nuestra propia vida.

Nuestro viaje más largo empezó en Singapur, kilómetros y kilómetros lejos de “casa” y esto nos ayudó a darnos cuenta de que “casa” somos nosotros, nuestra naturaleza, nuestras aventuras y experiencias, nuestra manera de hacer las cosas y nuestra manera de vivir la vida. Porque las únicas paredes que debemos cuidar y nutrir son las de nuestro propio cuerpo. Nos debemos querer a nosotros mismos primero para poder compartir amor con el mundo y sobretodo para ver amor en el mundo. Debemos luchar por nuestros sueños y trabajar en construir una vida libre, independiente y feliz.

Viajar nos ha llenado y nos ha demostrado que si no cuidas de tu interior, todas las cosas materiales que tienes en la vida, no tienen valor. Hemos aprendido a valorar más a nuestros amigos, familia y a nuestros nuevos amigos viajeros porque cuando viajas nunca estás solo. Nos hemos rodeado de personas sabias, aventureras y libres, que nos han enseñado a vivir y a disfrutar de manera distinta compartiendo sus historias y sus lecciones. Ahora tenemos amigos por el mundo y estemos donde estemos, una parte de nosotros está con ellos, recorriendo el mundo.

Ahora nuestro lugar especial en el mundo, está dentro de nosotros, donde guardo todas las experiencias vividas pero siempre guardando hueco para las nuevas.”

 

 

 

 

 




Amigos viajeros. Nospiramosdeviaje.com: “Viaje en familia”

Inauguran esta sección mis amigos Susana, Freddy, Kayleigh y Freddy Jr. del blog nospiramosdeviaje.com

Estás 4 fieras, hace un par de años hicieron un viaje de 14 meses por Asia. Papá, mamá, y los chavales de 8 y 9 años. En su artículo, echan una mirada atrás y nos cuentan sensaciones y reflexiones sobre su “Viaje en familia”.

Gracias chicos.


VIAJE EN FAMILIA.
Madrid – Bangkok… y lo que venga.

Ya está, no hay vuelta atrás!!

Ya estamos en nuestros asientos del super “Boeing” que nos aleja algo más de 10.000km, para empezar, de nuestra cómoda casa, de nuestra seguridad, de las rutinas y horarios, en definitiva… de nuestra zona de confort. Con el corazón al ritmo de una locomotora, vamos reflexionando sobre las razones que nos han hecho tomar esta “loca” decisión.

Nuestro viaje de 14 meses empezó un 27 de junio, justo un día después de unas elecciones nacionales cuyo resultado nos confirmó una razón más para emprender nuestra aventura en familia. Recorrimos Tailandia, Malasia, Borneo, Singapur, Indonesia, China, Corea del Sur, Japón, Vietnam, Laos, Camboya, Sry Lanka y Filipinas de forma totalmente libre, poco turisteo y mucho maquinar nuestros propios traslados, alojamientos, excursiones, visitas… Hay una gran diferencia entre ser viajero y ser turista. Eso lo podéis comprobar claramente los que seguís el viaje de Nacho, o a Nacho en su viaje, que es parecido pero distinto.

En nuestro caso (se nos ha olvidado presentarnos: Susana, Freddy, Kayleigh y Freddy jr. los peques, entonces, con 8 y 9 años, hoy 10 y 12) reemplazamos todo lo que una familia consigue, después de muchos años de esfuerzo y trabajo, por 4 mochilas acordes con la estatura de cada uno de nosotros. No nos hizo falta mucho más espacio. De hecho, durante el viaje te das cuenta de lo poco que necesitas para ser persona. Además, de lo que realmente iban a llenarse esas mochilas es de aventuras, conocimiento, culturas, idiomas, costumbres, aprendizaje, gastronomías… y muuuchas experiencias.

Recorrer esa parte del mundo con nuestros hijos fue, entre otras muchas cosas, una lección multicultural. La sensación de bienestar y la acogida en todos los lugares fue inmensa; nuestros hijos vieron con sus propios ojos y sintieron en su propia piel, la buena gente que hay en el mundo y su disposición a ayudar y hacer agradable tu estancia.

Estuvimos en países musulmanes, hindúes, budistas, cristianos, sintoístas, sincretistas y más… y siempre tuvimos la sensación de estar rodeados de buena gente, sean de donde sean y practiquen la religión que practiquen o no practiquen ninguna. Viajar es un buen antídoto, el mejor diríamos, contra la xenofobia, el racismo y otras formas de discriminación.

Nuestros hijos dejaron de ir a la escuela pero ni os imagináis todo lo que aprendieron. Nuestra rutina académica fue sobre todo la lectura y nuestros diarios (cada uno el suyo), practicar matemáticas con los cambios de moneda, inglés a diario, ciencias de la naturaleza, historia y geografía a cada segundo, en fin… un viaje, una enciclopedia real.
Como padres y educadores pensamos que el sistema educativo tradicional deja mucho que desear, preparamos hijos para lanzarlos directamente a la rueda del trabajo, hipotecas, que sean gente de provecho (sobretodo para las multinacionales) y que no se cuestionen nada. Nos cabrea ver y sentir en nuestra propia piel hacia a dónde nos dirige la sociedad occidental. Consumo es la palabra clave en este asunto y las nuevas generaciones son expertas en esta materia. Hemos intentado enseñar a nuestros hijos que hay alternativas mucho más complacientes y duraderas. Después del viaje tienen muy presente que si el plan A falla, existe un plan B e incluso un C.

Y… otro asunto importante para los que todavía tenéis hijos en casa: ¿Habéis pensado alguna vez cuánto tiempo “del bueno” pasáis en familia? Se nos van los días casi sin comunicarnos con nuestros hijos, a menudo con un montón de cosas que hacer que nos roban el tiempo para dedicarles un hueco a ellos. Luego nos sentimos algo culpables y dormimos intranquilos pensando que mañana les daremos prioridad. Un viaje largo en familia te abre los ojos, principalmente porque estás fuera de tu zona de confort a diario y tu escala de valores cambia por completo.

Nuestro viaje estuvo lleno de experiencias que hoy, pasados ya unos cuantos meses de nuestro regreso a Fuerteventura, siguen aportándonos una complicidad familiar muy enriquecedora. Ese tiempo en el que desconectamos de la vida ajetreada y loca de occidente, nos trajo momentos en familia, mucho más que anécdotas, que de otra manera no existirían.

Por eso, y porque somos culos inquietos sabemos que en cualquier momento volveremos a darles vida a nuestras mochilas, o sea a nosotros mismos.

El mundo nos espera.”

Accede a la galería de fotos, a través del PDF: VIAJE EN FAMILIA