Consejo de viajero.
Es muy típica la actitud occidental de querer cambiar el Mundo. Lo que no es costumbre en Occidente es «injusto», le falta evolución y hay que cambiarlo rápidamente por lo que allí aparecerá siempre un Llanero Solitario para cambiar las cosas y enseñar a los incivilizados como hay que vivir «como Dios manda». Eso puedes pagarlo caro o, peor, puede pagarlo caro aquel o aquella a quien pretendes «ayudar» ya que tú te vas pero el o ella se queda.
Vivimos en la sociedad del interruptor y la gente se cree que todo puede cambiar apretando un botoncito. Las cosas no se cambian de golpe y sin anestesia.
En viaje, en un país extranjero, se ha de surfear con las olas, nadar jugando con la corriente, nunca querer canalizar el mar y cambiar las cosas por tus narices y/o «por su bien». Eso es tontería occidental. No es tu trabajo y no está en tus manos. Vive y deja vivir, actúa con decencia y corrección y no quieras ser el salvador de la humanidad. Una cosa es que te pidan ayuda, y entonces haz lo que puedas, y otra es que te presentes voluntario donde nadie te llama. Filipinas (2)











