SURVA
Autor: Dimitar Dimitrov
Material: Madera de sauce rojo pintada y pelo sintético.
2.018, Batanovtsi, Bulgaria (EUROPA)
La festividad popular de la Surova, Surva o Sirova, que tiene lugar los días 13 y 14 de enero en la región de Pernik, cerca de Sofía, celebra el Año Nuevo de acuerdo con el antiguo Calendario Juliano. Fué inscrita por la UNESCO en 2015 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Consiste en esencia en la celebración de una mascarada ritual. La primera noche del festejo, los survakari, con máscaras y disfraces, toman al centro del pueblo para encender hogueras, bailar y divertirse. Al día siguiente, por la mañana, las comparsas recorren el pueblo, visitando a las familias en sus casas, para desear buena salud a todos. Las familias esperan la llegada de los survakari para darles hospitalidad con comida y regalos.
Esta especie de carnaval parece tener su origen en los rituales ‘Kukeri’, una tradición de los antiguos tracios en honor al dios Dionisio, el dios del vino y el éxtasis. Algunos dicen incluso que ese es el origen de todas las mascaradas europeas.
Tradicionalmente se enmascaraban solo jóvenes solteros para quienes el rito tenía el sentido de una consagración y una vez han participado en el rito Surva ya podían contraer nupcias. Sin embargo, en nuestros días participan también hombres adultos, mujeres y niños. Los vestidos y las máscaras son variados, elaborados de pieles de animales y cuernos, variopintas telas y plumas. Un atributo obligatorio es una especie de cencerros colocados alrededor de la cadera. Junto con la máscara, son el orgullo de los participantes en el rito y su peso puede alcanzar los 50 kilogramos. Su son rítmico y fuerte resuena en las poblaciones informando a todos que llegan los survakar.
Las máscaras rituales búlgaras son una rica fuente de información sobre las diversas regiones etnográficas del país ya que cada región tiene su forma particular y según creencias ancestrales protege de la influencia de poderes dañinos. Los rituales también varían según la región, pero su esencia es siempre la misma.
Está máscara es del centro neurálgico de la tradición Surva reconocida por UNESCO, la región de Pernik y, concretamente, el pueblo de Batanovsti donde bailó durante 7 años. En el 2.024 su creador refresco la pintura y sustituyó los cuernos, en origen de cabra, por unos de madera hecho por el mismo.












