GÜEGÜENSE MODERNO
Güegüense (160) Gobernador tastuanes (161) y Macho Ratón (162).
Autor: Marlon Flores
Material: madera talalate (palo de agua)
2.025, Diriamba, Nicaragua (AMERICA)
Diriamba, en Nicaragua, reclama ser la cuna del “Güegüense” o “”Macho Ratón”. Esta danza teatralizada fué declarada “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad” por la Unesco el 25 de noviembre del año 2005, e inscrita en el 2008 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El Güegüense nace, dicen, en algún pueblo entre Carazo y Granada. Como en muchas cosas, casi todas en el mundo mascarero, sobre orígenes solo se pueden hacer hipótesis. Las mascaradas se incan en la profundidad de los tiempos y son zarandeadas por evoluciones, colonizaciones y migraciones. Los orígenes dependen de hasta donde estiras el hilo de la Historia.
Tampoco la caracterización de los personajes es clara. Está colección no es LA caracterización, sino UNA caracterización de personajes de esta obra, la versión de un artista con raíces profundas de 4 generaciones de sangre mascarera. No hay pretensión de pontificación ni dogmatismo.
El Güegüense es una obra sarcástica de protesta contra el dominio colonial español que se realiza cada año en las festividades en honor a San Sebastián, santo patrono de Diriamba, departamento de Carazo. “Es una síntesis de las culturas española e indígena en la que se mezcla el teatro, la danza y la música.”
Su lengua primigenia de representación era el náhuatl local. La obra se presentaba como teatro callejero, en las narices de las autoridades coloniales españolas civiles y militares. Está datado, según la opinión generalizada, a principios del siglo XVIII, es considerada como la primera obra teatral de la literatura nicaragüense y, según algunos, también la primera obra teatral en América, aunque eso también podrían discutirlo los vecinos de Guatemala alegando su Rabinal Achí.
La obra muestra que los antepasados nicaragüenses no se enfrentaban a la autoridad de manera directa, si no asumiendo un comportamiento pacificador, recurríendo a artificios verbales para defenderse de acusaciones y minar a la autoridad española.
Las obras son representadas generalmente por ocho personajes primordiales acompañados de danzantes y de un conjunto de violines, guitarras y atabales que interpretan 14 sones. Los ropajes, las máscaras, los sombreros y otras particularidades distinguen a los diferentes personajes.
Esta danza, a pesar de su popularidad e importancia cultural se ve amenazada por la difícil situación económica de los que lo preservan y de la comunidad nicaraguense en general.














