ZANGARRÓN DE MONTAMARTA
Autor: José Ramón Pérez Pérez
Material: Corcho pintado, junco y piel sintética.
2024, Montamarta, Zamora, España (EUROPA)
La función del Zangarrón de Montamarta se repite los días 1 y 6 de enero, aunque con algunas variaciones: cambia el joven que lo encarna, así como el traje y la máscara que utiliza. La vestición del personaje es un momento especial, ya que el traje se cose directamente sobre el cuerpo del joven. Actualmente es José Ramón Pérez Pérez el experto que viste a los dos enmascarados cada año manteniendo la memoria de esta tradición.
El Zangarrón de Montamarta es hermano del Zangarrón de Sanzoles y el Tafarrón de Pozuelo. En Montamarta participan los quintos y quintas del año, pero separados y supeditados al enmascarado.
En cuanto a la máscara, el día 1 se emplea la negra, conocida como “de diablo”, y el día 6, la roja, llamada “de fiesta”. Tradicionalmente, solo el día 6 se adornaba la máscara con flores de papel, aunque en los últimos años esta práctica se ha extendido a ambos días. Además, tanto el pantalón como las zapatillas blancas se decoran con flores de papel, destacando una flor más grande colocada a la altura del sexo, en una clara alusión a la virilidad y la fecundidad.
Uno de los momentos más significativos de la celebración tiene lugar al finalizar la misa, a la que el Zangarrón asiste con el rostro descubierto. Cuando el sacerdote imparte la bendición, el personaje pincha dos obladas de pan con su tridente —también llamado purridera— y las eleva en alto. Este gesto puede contener un simbolismo relacionado con la fertilidad, ya que se trata de una especie de paracomunión realizada fuera del templo. Al concluir la misa, y ya en el exterior, el Zangarrón parte el pan y lo reparte entre los asistentes, quienes comulgan de nuevo simbólicamente.
El número tres, cargado de simbolismo y connotaciones mágicas, está presente a lo largo de toda la mascarada: el tridente, los tres cencerros, los tres golpes simbólicos a las víctimas, las tres reverencias y las tres genuflexiones.
Resulta especialmente llamativa la creencia popular de que, si el Zangarrón muere con la máscara puesta, no puede ser enterrado en suelo sagrado. Esta idea revela la profunda carga religiosa y la singularidad de esta tradición de sustrato ancestral.
Nota: esta máscara es un regalo que José Ramón Pérez hizo a Pilar Panero tras ejecutarla para MASKS. Ella decidió donarla a la colección con la aprobación del artesano. Se entregó en la clausura de “MASKS. Alas y Viento Collection. Nacho Rovira”, exposición realizada en el Museo de la Universidad de Valladolid, 12 de diciembre de 2024 a 21 de febrero de 2025 en el marco del proyecto “Unveiling the Arts and Works behind the MASKS (Project acronym: MASKS)”, nº 101139852 (European Education and Culture Executive Agency (EACEA), ERASMUS-EDU-2023-PI-ALL-INNO / 03 May 2023, ERASMUS-EDU-2023-PI-ALL-INNO-EDU-ENTERP – Alliances for Education and Enterprises, 01/02/2024 to 31/01/2027, IP: M.ª Pilar Panero García (UVa).












