NAGAKANYA
AUTOR.- Anónimo
MATERIAL.- Madera pintada
Mediados siglo XX, Sri Lanka (ASIA)
Ravana era el demonio principal del Ramayana, el poema épico hindú, y contaba con un séquito de «Rakshasas», o demonios, que inspiraron a las antiguas culturas de Sri Lanka, antes Ceilán, a crear máscaras como forma de protegerse de malas energías.
Las máscaras de Sri Lanka son talladas en madera y pintadas a mano. Su importancia está vinculada a diferentes prácticas, entre ellas celebraciones folclóricas pero, muy especialmente, a rituales de sanación. Según las creencias locales, las enfermedades son provocadas por demonios Rakshasas que son representados a través de sus respectivas máscaras.
En los rituales de curación, se invoca al demonio correspondiente a la enfermedad a través de la máscara y el chamán consigue con ofrendas que el demonio abandone el cuerpo del enfermo.
Las máscaras Raksha o “máscaras demonios” se utilizan para proteger a la familia del mal en las puertas de las casas o como amuleto en festivales y procesiones. Entre las principales encontramos la Naga Raksha (Demonio de Cobra) con una enorme serpiente tallada sobre el demonio. La máscara Raksha, desempeña un papel importante en las representaciones de danza del Kolam Maduwa , una obra folclórica tradicional con máscaras.
Una segunda línea de actuaciones teatralizadas es el Kolam Natima, danzas narrativas con personajes enmascarados de varios tipos. La historia cuenta el mito de una reina cingalesa embarazada que siente un gran deseo de ver danzas de máscaras. Su esposo, el rey, pide al dios Sekkria, uno de los cuatro dioses guardianes, que talle las máscaras y enseñe al pueblo a bailar. Actúan para la audiencia real, y el bebé nace sano y fuerte.
En todo caso las historias narradas con máscaras no tienen una narrativa única, sino una serie de relatos que fusionan tradiciones populares cingalesas con relatos budistas Jataka que narran las vidas anteriores de Buda.
Independientes de esas máscaras folcloricas, pero concordantes, otra categoría de máscaras de Sri Lanka son las Sanni , utilizadas para curar enfermedades. A está última categoría entendemos pertenece esta pieza que representa a Nagakanya, la “Virgen de las Serpientes” hindú adoptada por la mitología budista para representar a los guardianes de tesoros como las enseñanzas sagradas. Entendemos que, en su momento, fue utilizada en sanación y también como tótem de protección familiar en el hogar. Su antigüedad es obvia por su relativa sencillez ya que las mascaras del antiguo Ceilán son hoy, en Sri Lanka, al haber perdido funcionalidad ritual y adquirido valor turístico y decorativo, mucho más llamativas.












