LOLE (URZELN)
Autor: Uwe Constantin Boghian
Material: malla metálica pintada y pelo sintético
2025, Cincu, Transilvania, Rumanía (EUROPA)
La tradición Fuga Lolelor se remonta al siglo XVII y está arraigada en la historia de los sajones de Transilvania, término que hace referencia a los alemanes medievales y sus descendientes, que estuvieron presentes en Rumania desde el siglo XII hasta el siglo XIX. Actualmente, se celebra cada año en Agnita y Cincu. La costumbre está registrada en los archivos gremiales desde 1689 en Agnita, en el distrito de Sibiu, dos años después de que Cincu, la antigua autoridad administrativa regional, perdiera el derecho a albergar las oficinas principales de los gremios en el pueblo.
La fuga Lolelor/Großschenker Urzellauf es un ritual con raíces precristianas de protección y purificación que, en la Edad Media, estaba estrechamente vinculado a las actividades de los gremios artesanales de Transilvania. Cada enero se realizaba la transferencia ritual del cofre que contenía el dinero, símbolos de identidad y secretos profesionales del gremio respectivo al recién nombrado director del mismo. Esta transferencia iba acompañada de una procesión con el cofre custodiado por unos personajes enmascarados llamados urzeln/lole.
Su origen, según la leyenda, surge durante una ofensiva turca, cuando una joven llamada Úrsula, hija de un trampero (peletero) local, ideó un plan ingenioso para proteger a su pueblo. Se vistió con pieles de animales, una máscara aterradora, portaba cencerros, se armó con un látigo y saltó sobre los invasores, emitiendo sonidos aterradores. Estos la confundieron con un diablo y huyeron aterrorizados. El nombre lole, dicen, deriva del alemán lallen, que significa balbucear, murmurar, evocando los sonidos que provienen desde detrás de las máscaras.
Los urzeln no solo custodiaban el preciado cofre, sino que también tenían la función original de ahuyentar al invierno y a los malos espíritus. Su traje está hecho de retazos de tela negra, portan una especie de tocado como el traje del que pende una trenza de cáñamo. Su máscara está pintada y lleva bordes peludos. El ritual consiste en que los urzeln deambulan por las calles haciendo ruido con látigos de cuero trenzado y enormes cencerros. En Cincu recorren todo el pueblo y son recibidos por los vecinos con aguardiente y rosquillas en agradecimiento por traer la purificación, el bienestar para el hogar y la fertilidad para las cosechas.
Agradecemos a Adelina Dogaru, profesora de la Universidad de Bucharest, y Iuliana Dumitru, del Museo Nacional del Campesino Rumano, por su ayuda en la adquisición y catalogación de esta y todas las máscaras rumanas de la colección.












