Máscaro
Autor: António A. Pinelo Tiza
Material: corcho y madera
2025, Ousilhão, Vinhais (Bragança), Portugal
Los protagonistas de la Festa de Santo Estêvão en Ousilhão son los jóvenes enmascarados denominados máscaros, junto con el Rey, sus vasallos, mayordomos y los músicos que acompañan el ritual festivo.
El 25 de diciembre se inauguran estas fiestas en honor al patrón de la juventud, san Esteban, con la alborada, un rito matinal en el que los mozos recorren la localidad interpretando en cada casa cantos y bailes con castañuelas mientras los anfitriones ofrecen comida y bebida. Participan cuatro mozos, los mayordomos, los gaiteros y los máscaros. Estos últimos visten un traje confeccionado con colchas de lana de franjas multicolores y portan máscaras, generalmente de madera, elaboradas por artesanos locales o por los propios jóvenes. Algunas presentan rasgos zoomorfos. Llevan un palo denominado cojoto, que termina en una cabeza de serpiente, y cencerros en la cintura. Aunque tradicionalmente el máscaro estaba reservado a los varones, en la actualidad las jóvenes también asumen el papel.
El 26 de diciembre al mediodía tiene lugar la misa solemne, a la que los mascaros no asisten por estar encargados de preparar un carro de bueyes con el que recoger al Rey y a sus vasallos. Tras recorrer la aldea danzando y clamando para ahuyentar el mal, acompañan al séquito real hasta la iglesia, donde el párroco los bendice y da comienzo a la liturgia. Durante la ceremonia se bendice el pan dispuesto en grandes cestos. El Rey porta una corona de papel adornada con seda y motivos dorados. Tanto él como los mayordomos proceden del barrio encargado de organizar la fiesta, siguiendo un sistema rotatorio entre los cuatro barrios de Ousilhão. Esto refuerza la cohesión de un caserío disperso.
Concluida la misa, tiene lugar en la Plaza Mayor la Mesa de San Esteban, un acto de comensalismo colectivo en el que se designan los cargos para el año siguiente. Por la noche, la comunidad cierra la celebración con la galhofa, un baile tradicional marcado por el sonido de la gaita.
El tiempo asociado a estas máscaras se configura como un tiempo de carácter cósmico y ritual, vinculado con prácticas que buscan la unión o separación con lo sagrado. Dicho tiempo interviene simbólicamente en los procesos de muerte y renacimiento de la Naturaleza, reflejando la lógica de los antiguos ritos agrarios cíclicos. En la actualidad, estos ritos han sido incorporados en una temporalidad lineal moderna que disocia la dimensión humana de su relación originaria con lo divino.










