Sārsāliā
Autor: Paul Buță
Material: hojas de maíz teñidas, textiles, piel de oveja, frijoles y calabazas.
2.024, Sivita, Rumania (EUROPA)
Las mascaradas de invierno se inscriben en una tradición europea que se extiende de Norte a Sur, conservando cada uno de ellas una especificidad zonal pero con una esencia común.
Están mascaras corresponden la localidad de Șivița, en la comuna de Tuluceşti, condado de Galaţi, pero son características del carnaval de Año Nuevo en toda la región de Moldavia.
Para la fabricación de éstas máscaras se utilizan una gran variedad de materiales: piel de animal, textiles, dientes de madera o de frijoles, sombreros, plumas, hilos, calabaza…. Algunas máscaras están hechas sobre una estructura tejida de hojas de maíz sobre un tejido denso de lana o un sustituto contemporáneo trabajado industrialmente. Los cuernos pueden ser de carnero. Los ojos están realizados con cáscaras de nuez y, para mayor consistencia, se cosen en ambos lados. En el pasado la parte inferior se dejaba libre para permitir una mayor flexibilidad de expresión ya que el movimiento del portador hacía que los ojos se movieran de forma más dinámica.
En el contexto de Año Nuevo, la máscara, el travestismo y la parodia componen un cuadro donde la fantasía desbordante da vida, no solo a personajes fantásticos y grotescos, sino también a encarnaciones de los vicios humanos. La avaricia, la envidia, la cobardía, la pereza, la astucia, la estupidez, la hipocresía y el desenfreno parecen escapar de una caja de Pandora, sofocando el mundo durante las pocas horas entre el año nuevo y el viejo, evocando el caos de los comienzos. Junto a las máscaras y disfraces grotescos viene otro desfile multicolor: una caricatura de la jerarquía del mundo con instituciones y reglas que en el carnaval deben ser desafiadas y, junto a ellos, los travestis cómicos, casi banalizados. Por encima de todos ellos aparece la Muerte, agitando sus símbolos: la guadaña y la hoz, recordando a todos la irreversibilidad del paso del tiempo. Tampoco faltan los desfiles de diablos, osos y otras máscaras zoomorfas.
Las mascaras de Paul Būta se caracterizan por una atención especial a la expresividad. Está máscara representa a Sārsāliā, un nombre popular para el diablo. La tradición dice que nunca se le representa enfadado si no todo lo contrario, con una expresión de satisfacción y siempre dispuesto a causar problemas. Es el líder del desfile de diablos.












